LOS NARCOTRAFICANTES no descansan en su afán de burlar los controles que establecen las autoridades panameñas para detectar cargamentos de droga. La última novedad en esta materia fue la mezcla de heroína líquida con ron oscuro caribeño.
El hallazgo lo hicieron agentes de la Dirección de Aduanas del Aeropuerto Internacional de Tocumen, quienes informaron que se trata de una artimaña desconocida en Panamá y en todo Centroamérica. ¿El destino final de la mortal carga?, el lucrativo mercado de Estados Unidos.
El fiscal primero de Drogas, Patricio Candanedo, señaló que se realiza una investigación sobre este caso, debido a que hasta la fecha la heroína que se ha decomisado en el país ha sido en estado sólido.
El ingenioso método usado por los narcotraficantes hizo trabajar más a las autoridades. Esto motivó que los laboratorios forenses de Sustancias Controladas de la Policía Técnica Judicial (PTJ) buscaran una metodología diferente para diluir la sustancia y recuperar la mayor cantidad de materia ilícita, informó el jefe de este despacho de Criminalística, José Antonio Candanedo.
Los narcotraficantes se valen de todas las formas para introducir drogas a través de los puertos de carga y terminales aéreas y terrestres. Los estupefacientes son escondidos dentro de velas, envases de perfumes, "spray" para almidonar ropa, cuadros, zapatillas, jarrones, whisky, vinos, ron, acrílicos, vestidos y rollos de películas.
Para detectar la existencia de estas sustancias los agentes antinarcóticos han tenido que actuar a fondo. La astucia, intuición y experiencia de los agentes ha sido efectiva.
Esta cadena que inicia de esta forma continúa con la incautación de la evidencia, la que es trasladada hacia los laboratorios de Sustancias Controladas de la PTJ, donde se estudia la metodología para diluir las sustancias ilícitas.
El ingenio de las organizaciones criminales los hace utilizar a profesionales de la química, quienes introducen la droga en formas complejas y que a su llegada al lugar de destino les interesa recuperar si acaso el 75% cuando viene en forma líquida.
Candanedo explicó que la introducción de la cocaína y heroína se registra de forma física, a través de un escaparate o una pantalla, por ejemplo en doble fondos de maletas, forros, televisores, dentro de envases, tubos de pvc, zapatos, etc.
Otra forma de introducirla es la química: la cual es más compleja, ya que la evidencia forma parte de una estructura como la que es introducida dentro de envases de champú, lociones, ron, vino de forma líquida o impregnada como almidón en la contextura de la ropa.
Este líquido es parte de un compuesto químico por el cual se necesita de la mejor tecnología para poder diluirlo, para que la droga salga de forma intacta para su distribución posteriormente. Para esto se requiere de tratamientos de reactivos disolventes para recuperar el material ilícito.
En el caso de la heroína líquida detectada en envases de ron centroamericano, la misma presentaba un olor fuerte y diferente, ya que venía dentro de un látex.
Candanedo informó que en este caso el químico utilizado es muy fuerte y ha dañado dos separadores de los aparatos donde se evalúa la muestra.
Los laboratorios de Drogas del Departamento de Criminalística de la PTJ ha evaluado de enero a julio de 2005 un total de:
6,656.38 kilogramos de marihuana (6.6 toneladas)
5,417.55 kilogramos de cocaína (5.4 toneladas)
2,13 kilogramos de crack (0.002 toneladas)
18,61 kilogramos de heroína (0.02 toneladas)
Narcos usan todo su ingenio para ocultar carga mortal
Las mafias contratan a químicos para que disuelvan la droga en diferentes sustancias, con el fin de hacer más difícil su detección por parte de las autoridades.