Cifras
- 1.4 millones de panameños están inscritos en partidos políticos.
- 519,124 panameños están inscritos en el PRD y 507,013 en el partido Cambio Democrático, según datos del Tribunal Electoral.
Los planes personales del presidente vitalicio de La Prensa, Ithiel Roberto Eisenmann, apoyado por el empresario Stanley Motta, de establecer un candidato único de oposición, fueron sepultados oficialmente ayer.
“Nuestra única alianza es con el pueblo panameño”, afirmó en la tarde de ayer Juan Carlos Navarro, candidato presidencial por el mayor colectivo de oposición, el Partido Revolucionario Democrático (PRD), descartando cualquier alianza con el Partido Panameñista.

Fuentes allegadas a las negociaciones confirmaron que Eisenmann y Motta presionaron hasta ayer a Navarro para que declinara a favor de la candidatura de Juan Carlos Varela, sin considerar a las bases de los partidos.
Se trató de un plan fallido en el que Eisenmann y Motta trataban de proteger sus intereses personales, entre los cuales se encuentran sus negocios y procesos por supuesta evasión fiscal y falsificación de documentos para obtener subsidios en la actividad turística.
Navarro culpó ayer a Varela por el fracaso de una alianza opositora contra el oficialismo, aduciendo que la idea fue propuesta por él hace más de un año, en público y privado, pero nunca recibió una respuesta.
Confirmó que no fue hasta ayer que logró sentarse con Varela a ver el tema de la alianza, sin llegar a un acuerdo.
Dijo que un pacto de este tipo necesitaba una discusión amplia que llevara a una agenda de Estado.
Tras ello, Navarro se ratificó en que mantendrá su candidatura presidencial para 2014 con miras a vencer al oficialismo.
“A pesar de nuestra disposición y de todos nuestros esfuerzos, no pudo concretarse esta alianza. Lo anterior nos lleva hoy a ratificar lo expresado por el Directorio Nacional del PRD el pasado 18 del mes en curso: Nuestra única alianza es con el pueblo panameño”, fueron las declaraciones que cerraron la posibilidad de unirse en alianza con el Partido Panameñista.
El aspirante presidencial aceptó que de manera “desprendida, sincera y con mucha responsabilidad” se realizaron los esfuerzos para unificar la oposición y enfrentar al Gobierno y a sus partidos, poniendo por delante los intereses del Estado y del pueblo panameño, pero sin resultados con la cúpula del panameñismo.
A pesar de que en varias ocasiones Varela dijo que sus propuestas no coincidían con las ideas de Navarro, insistió ayer en cerrar una alianza.
Navarro concluyó su intervención en conferencia de prensa colmado de optimismo: “A los panameños les digo que juntos vamos a construir lo que Panamá necesita, un nuevo Panamá de oportunidades para todos”.
Para el segundo vicepresidente del PRD, Rogelio Paredes, “la alianza a nivel presidencial no fue posible, sin embargo, de manera informal se podrán producir alianzas, dependiendo de la popularidad de los candidatos de oposición.... el que esté mejor posicionado se llevará los votos de los independientes”.
Agregó que “nosotros no competiremos con dinero. Lo haremos en la calle y en contacto directo con la gente”.
No obstante, la malograda pretensión naufraga ahora en una serie de conjeturas sobre futuras consecuencias y de posibilidades, que no se desvanecen entre uno que otro adherente de los partidos de oposición, a pesar del anuncio hecho por Navarro.
El expresidente del PRD Francisco Sánchez Cárdenas, por ejemplo, culpó a los dirigentes de ambos colectivos de repetir el escenario ocurrido en mayo de 2009.
A través de su cuenta de Twitter, Sánchez Cárdenas posteó que “se llega la hora cero y los dirigentes de los partidos políticos de oposición no se ponen de acuerdo. Si no se unen serán los responsables”.
El líder opositor predijo consecuencias claras, “serán responsables de la destrucción definitiva de la democracia, de la desaparición de los partidos políticos no afines a CD”.
Mario Miller, vicepresidente y diputado de Cambio Democrático, comparó el escenario con la “crónica de una muerte anunciada”.
Miller maneja un concepto relacionado al despojo de los intereses personales. “Los candidatos de la oposición no pudieron separar sus intereses personales de los del pueblo y por eso no se pusieron de acuerdo. Por el contrario, en nuestro partido, el CD, hemos presentado al país una alianza sólida con el Molirena, una muestra más de que aquí se piensa en el país como se ha hecho en casi cinco años”, declaró.
Más temprano, el expresidente Ernesto Pérez Balladares, en un casual encuentro con el presidente Ricardo Martinelli, declaró a los medios de comunicación que “en dos días pueden pasar muchas cosas”, refiriéndose a la posibilidad de la alianza.
Pero la cuarta subsecretaria del PRD, Doris Zapata, desvaneció esa posibilidad al remitirse a los estatutos del colectivo y del calendario electoral.
Según los estatutos del PRD y del Partido Panameñista, será el Directorio Nacional el que decidirá las alianzas electorales, cuando los congresos nacionales estén en receso. En ambos casos se establece que los directorios nacionales podrán convocarse de forma extraordinaria con 30 días de anticipación. El calendario para esta fase concluye mañana.
Intereses personales
Al parecer, el lobby hecho por Eisenmann en reuniones secretas y encuentros informales no logró convencer a los candidatos presidenciales. Entre los atractivos propuestos por el empresario, resaltó el de distribuir las carteras ministeriales a partes iguales.
A escasas 24 horas de que venza el plazo dado por el Tribunal Electoral (TE) para que los partidos políticos notifiquen sobre alianzas, ambos candidatos se mantienen firmes en su aspiración de polarizar la intención de votos el próximo 4 de mayo. La decisión es firme y optaron por lanzarse sin torceduras de brazo.
El anuncio del PRD echó por tierra el plan impulsado por Eisenmann de unir a los Juan Carlos. El intento responde a un desesperado deseo de evitar la continuidad del gobierno de Cambio Democrático, luego de haberse declarado enemigo público de la administración de Ricardo Martinelli.
El empresario y presidente vitalicio del diario La Prensa enfrenta un proceso por supuesta evasión fiscal y falsificación de documentos para recibir subsidios del Estado.