El Arzobispo de Panamá, Monseñor José Dimas Cedeño, envió un mensaje navideño a los sacerdotes, diáconos y seglares para desearles la más hermosa Navidad, al tiempo que pidió darle gracias a Dios por "permitirnos haber nacido en estos tiempos sagrados y de poder clausurar el segundo milenio.
Agregó que la Navidad de 1999 debe ser para todos una solemnidad radiante de luz, preludio de una experiencia particularmente profunda de gracias y misericordia que se prolongará hasta la clausura del año jubilar.
Monseñor Cedeño, también dijo que la Navidad no debe ser una fiesta "de calles, de gastos, de consumo y despilfarro", sino una fiesta para unir a la familia panameña en torno a la fe en Jesucristo.
Particularmente, debemos vivir la profunda alegría de poder celebrar el cumpleaños número dos mil del nacimiento de "nuestro Salvador" y de sumergirnos en el año jubilar que se inaugurará el día de la Navidad.
Este mango acontecimiento que representa un punto culminante en la historia de nuestra salvación debe ser para todos un motivo de reflexión, señaló en su mensaje, el Jefe de la Iglesia Católica panameña, quien dijo que debemos "hacer un alto" en nuestro diario quehacer y con fe profunda escuchar la voz de Dios "dejándonos amar por él"
Por otro lado, el jerarca de la iglesia católica, señaló que para los panameños esta Navidad tiene un ingrediente adicional para celebrar, ya que el país recibe el Canal de Panamá y en torno a este hecho "debemos unirnos para expresar nuestras gracias por el regalo de Dios a esta tierra panameña.
Finalmente recalcó que la población debe recordar que la Navidad es la fiesta de la salvación, por medio de la cual los cristianos "reconocemos que Dios se ha hecho hombre por amor y nos pide la unidad fraterna".