Un llamado a la reconciliación de todos los panameños hizo monseñor José Domingo Ulloa, durante el tradicional “Te Deum” que se realizó como parte de la celebración de las fiestas patrias.
“Necesitamos vivir en una actitud de diálogo, soñar con un Panamá donde ningún panameño se sienta excluido. Dejar de preguntarnos qué debemos recibir de nuestro país, y concentrarnos en qué podemos aportar”, dijo.

El arzobispo de Panamá manifestó que es preocupante la pérdida de amor a la patria que se ve en estos últimos días.
Mientras Ulloa hacía el llamado a la reconciliación, en la primera fila de la iglesia Catedral se encontraba el presidente Ricardo Martinelli, junto a su esposa, y al otro extremo de la misma banca su vicepresidente, Juan Carlos Varela.

El llamado de atención del alto prelado de la Iglesia católica se da en medio de la tensión política del momento y que ha llegado hasta las sesiones del Consejo de Gabinete.
Festejos.
Más temprano, en las escalinatas del Palacio de las Garzas, ya había arrancado la celebración de la Separación de Panamá de Colombia con las tradicionales dianas, a las 5 de la madrugada.

Bandas musicales de distintos estamentos pusieron a bailar a los presentes, incluyendo al presidente Ricardo Martinelli, a la primera dama y a parte de su Gabinete.
Luego de dos horas arrancaron los actos con la izada de la Bandera frente a la Presidencia de la República. El gran ausente a este evento fue Varela.

Las actividades continuaron con la entrega del Pabellón a la abanderada del día, Dayra Almendra, ganadora del Concurso Docentes Innovadores, realizado en Chile.
Mucho folclor.
Bajo una cálida mañana, más de 70 escuelas y colegios le rindieron honor a la Patria en las dos rutas habilitadas por el Ministerio de Educación.

Los estudiantes participantes de este desfile deslumbraron con sus llamativos vestidos y alegres melodías.
Admiración causaron las empolleradas del Instituto Nacional y de los diferentes colegios que desfilaron por las rutas de San Felipe y Calle 50. Las jóvenes empolleradas se llevaron los aplausos del público que observó con agrado el hermoso traje típico panameño.

Colegios como María Inmaculada, Javier y José Dolores Moscote incluyeron en su participación ritmos de tamboreras como: “Tío Caimán” y “Guararé” y otras.
La nota característica en San Felipe fue el paso fluido de las delegaciones y colegios participantes.

Tania Lasso, quien fue con su familia a disfrutar de los desfiles, manifestó que en años anteriores se tenía que esperar mucho para el paso de las escuelas y colegios, pero hoy [ayer] todo se dio con bastante fluidez.
La presencia de los capitalinos y extranjeros que disfrutaron de las tonadas a lo largo de los desfiles fue notoria.
Luz Carreiro, otra de las asistentes al desfile, se mostró complacida: “Es la segunda vez que vengo a Panamá para estas fechas; soy de Portugal y me gusta este país, es muy alegre”, afirmó.
A lo largo de la ruta se observó gran cantidad de puestos de venta de comida y una de sus dueñas manifestó que la venta fue buena y que al terminar la jornada su ganancia podría ser de 500 dólares.
La seguridad a lo largo de las rutas por parte de la Policía Nacional fue notoria, de igual manera la asistencia de los voluntarios de la Cruz Roja Panameña.
Debido a que este año los colegios y delegaciones participantes no tenían que detenerse para saludar los principales palcos, en ambas rutas los desfiles concluyeron a eso de las cinco de la tarde.
Salud.
El Ministerio de Salud (MINSA) reportó la atención de dos pacientes - adultos mayores - por hipertensión arterial, durante estas festividades.
De acuerdo con la doctora Ninoska Hernández, no se reportaron desmayos, deshidratación ni cansancio físico de estudiantes.
Salud también detectó a 200 vendedores ambulantes e ilegales en las dos rutas de los desfiles.
Irrespetan “Ley seca”.
Mientras que, en horas de la noche, algunos establecimientos ignoraron el decreto que prohibía la venta de licor antes de la 12 de la noche.
La Alcaldía de Panamá sancionó a los dueños de dos establecimientos; uno en Calle Uruguay y el otro es el Rinconcito Colombiano, que ya había sido clausurado por la Alcaldía, pero en evidente irrespeto a las autoridades alcaldicias, volvieron a abrirlo.
Al respecto, Bosco Vallarino manifestó que ambos establecimientos fueron sancionados.
“Esta es la tercera vez que se cierra este local [el Rinconcito Colombiano], por lo que tendrán que afrontar las consecuencias”, dijo. La sanción impuesta al establecimiento podría ser de 100 mil dólares.