El administrador de la Autoridad de la Región Interoceánica (ARI), Alfredo Arias, aseguró ayer que la negativa de Estados Unidos a sanear las 3,675 hectáreas contaminadas con explosivos militares no afectará el flujo de inversiones extranjeras hacia las áreas revertidas, las cuales podrían superar los B/.1,500 millones para el año 2000.
Sin embargo, aclaró que las áreas contaminadas con explosivos sin detonar no están siendo promovidas para ningún tipo de inversión, y que los esfuerzos de la ARI están orientados a luchar hasta lo último para lograr la descontaminación de estas áreas.
Vamos a ayudar al gobierno en todo lo que se pueda para que se haga efectiva la descontaminación de estas 3,675 hectáreas, es más la ARI ha destinado una partida por la suma de B/.500 mil para el desarrollo de estudios de descontaminación.
Manifestó Arias que definitivamente la posición del gobierno de la presidenta Mireya Moscoso está orientada a negociar con Estados Unidos, con la finalidad de que los norteamericanos descontaminen todas las áreas que ellos contaminaron.
Las declaraciones de Arias se producen luego que el experto en Asuntos del Canal, Carlos Arellano Lennox, declaró ayer que Panamá podría interponer una queja ante la Organización de Estados Americanos (OEA) o, en su defecto, ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU) si el gobierno de Estados Unidos rehusa ejecutar la responsabilidad de sanear las 3,675 hectáreas contaminadas con explosivos militares.
Sin embargo, aclaró que antes de que el gobierno panameño determine una acción de esa naturaleza debe imperar "la vía diplomática, las conversaciones, el entendimiento, el sentido de responsabilidad de Estados Unidos de cumplir con la deuda moral que mantiene con Panamá en este sentido".
Según Arrellano Lennox, gran cantidad del denominado "Agente Naranja", un desfoliador utilizado en Vietnam por las tropas norteamericanas para deshojar los árboles y detectar a los guerrilleros, fue probado antes en territorio panameño.
Dijo además que el diario norteamericano "Dallas Morning" publicó el sábado 21 de agosto de 1999 el relato de la señora Pamela Jones, viuda del soldado Donald Jones, un especialista en telecomunicaciones, quien estuvo expuesto al "Agente Naranja" y murió de un linfoma canceroso.
Destacó que de acuerdo a informes, en la isla San José se realizaron más de 130 ensayos químicos y que en algunos de ellos se utilizaron seres humanos para conocer los efectos, empero sólo se divulgaron 18 resultados.
Añadió que se calcula, por los mismos informes, que en la isla se lanzaron 31,267 municiones, conforme al promedio oficial, un 10% no explotan, lo que equivale a decir que unos 3,126 proyectiles no explotaron en San José.
Terminó diciendo que también fueron empleados como laboratorios de campo para pruebas químicas de toda naturaleza sitios de Cerro Tigre, Chivo Chivo, Curundú, Fuerte Clayton, Río Hato, France Fields, los campos de tiro de Emperador y Balboa Oeste, isla Iguana, Fuerte Sherman, Fuerte Gulick, las bases de Howard y Albrook, y ciertos sectores de Paraíso y Corozal.