La familia del reo Walter Gudiño acusó a la Dirección de Corrección del Ministerio de Gobierno, de negligencia por la muerte y decapitación de éste junto a otros dos internos de la isla penal de Coiba.
El padre del occiso, Adán Gudiño, afirmó que hace dos meses Corrección le prometió que su hijo sería trasladado a un penal de la ciudad capital, debido a que su reclusión en Coiba violaba una disposición legal que señala que a este centro penitenciario sólo pueden llevarse detenidos condenados.
Adán Gudiño indicó que su hijo de 23 años de edad no había sido condenado y que su caso estaba siendo ventilado en los tribunales.
"Ellos me dijeron que me lo iban a traer hace dos meses y no lo hicieron por negligencia y mi hijo murió allá", destacó.
Gudiño fue decapitado el jueves junto a Rafael Antonio Córdoba y Ricardo Alexander Howard, presuntamente por miembros de una banda rival que opera a lo interno de Coiba. Existe un cuarto cadáver, el de Francisco Villarreal, que no ha aparecido aún.
De esta matanza logró sobrevivir Fermín Arias. Las autoridades piensan que los occisos fueron interceptados por sus enemigos cuando intentaban escapar del penal. La PTJ investiga a 24 reos sospechosos de haber participado en la revuelta.
Por otra parte, el capellán de la Policía de Veraguas, Marcos Escobar, indicó que la decapitación de los tres detenidos se produjo por el enfrentamiento entre bandas rivales que operan en Coiba.
Añadió que en el penal existe una situación "anormal y preocupante" por los enfrentamientos entre bandas que operan en los diferentes campamentos de la isla.
"No se pueden juntar porque inmediatamente encuentran motivos para enfrentamientos", manifestó.