L a dirigencia del Sindicato Único Nacional de Trabajadores de la Construcción y Similares (SUNTRACS) asistirá mañana a la Defensoría del Pueblo para intentar discutir los nueve puntos pendientes del pliego de peticiones, pese a que las negociaciones con el Gobierno entraron en un punto muerto la semana pasada.
Los trabajadores exigen que se destituya al director de la Policía Nacional, Rolando Mirones, y al ministro de Gobierno, Daniel Delgado Diamante, la eliminación de los sindicatos amarillos y además, reclaman un aumento general de salario.
Para lograr su cometido, la dirigencia sindical insistirá en la necesidad de discutir sus demandas en tres bloques: el de justicia, libertades democráticas y derechos humanos; el económico social y el de la libertad sindical.
Aunque el Gobierno, representado por el titular de Trabajo, Edwin Salamín, rechazó esta metodología, se comprometió a presentar por escrito su decisión al SUNTRACS que hoy reanudará el volanteo en las calles.
En la última reunión, el ministro Salamín fue enfático al señalar que la destitución de un ministro de Estado es una facultad constitucional del Presidente de la República y que este punto no será discutido en esa mesa de negociaciones.
Asimismo, recomendó a los trabajadores llevar los reclamos económicos, como el aumento general de salario y el congelamiento de los precios de la canasta básica familiar, a la Concertación Nacional.
La dirigencia del SUNTRACS advirtió que si el Gobierno no acepta sus peticiones lo más pronto posible, convocarán una huelga nacional de brazos caídos.
Los obreros también participarán de la marcha hacia la Presidencia, encabezada por la Confederación Nacional de Unidad Sindical Independiente (CONUSI), el próximo 13 de marzo.