En verdaderas cárceles se han convertido los negocios de los asiáticos, por la ola de robos que hay en el distrito de La Chorrera.
Los propietarios por temor a morir presa de los antisociales han optado por mantenerse encerrados día y noche.
Ese es el caso del minisúper "Farell", ubicado en el sector de Naos, donde los ladrones no se aguantan, al extremo que los propietarios de este negocio viven eternamente encerrados atendiendo detrás de los hierros por temor a que les roben.
En La Chorrera, varios asiáticos han sido víctimas de los maleantes que aprovechan para robarles a cualquier hora del día. Lo peor de todo es que de acuerdo con las autoridades un gran número de estos comerciantes prefieren no interponer las denuncias.
Los quejosos alegan que aunque la ronda policial pasa por el lugar no es suficiente, porque los maleantes se las ingenian para distraer a las autoridades y al final poder hacer sus fechorías.
Solicitaron a la Policía más seguridad.