Nerviosismo, agresividad, intimidación y poca colaboración de algunos docentes, contadores y directores, encontró
Se trata de 35 contratos de obras y servicios que la implicada en el peculado del FECE de San Miguelito, Joaquina Gallardo, compró a través de Panamá Compra por B/ 88,761.45 entre 2005 y 2007.
El interés era comprobar el cumplimiento de estos contratos, ante la denuncia de Gallardo de que empresas ?brujas?, propiedad de docentes o de allegados a funcionarios del FECE de San Miguelito, se beneficiaron con obras que no realizaron o dejaron a medias.
El trabajo no fue fácil. recibió hasta portazos, amenazas y prohibiciones de ingresar a planteles. En otros, los directivos fueron amables, mostraron las cuentas, los trabajos incumplidos y exigieron el cumplimiento de las obras.
Caminó hacia su oficina y advirtió: ?Tienen prohibida la entrada al plantel". El celador cerró la puerta con candado, impidiéndonos conocer el cumplimiento de seis contratos por B/15,455.06 adjudicados por Gallardo.
En su indagatoria ante la Fiscalía Auxiliar, Gallardo afirmó que la Comercializadora Teka es propiedad de una docente con influencias en el FECE. Esta empresa ganó un contrato en el Rubiano por B/7,520.88 para el suministro de sillas, escritorios, anaqueles, puertas y sillas plegables.
En los papeles que aparecen en Panamá Compra, Teka no presentó ofertas para optar por este contrato, sin embargo, al final se adjudicó la venta.
Gallardo también dijo que en el Rubiano hay un ?problema? con la reparación del bus del plantel, que suma B/ 6 mil.
Solo un estudiante de cuarto año accedió hablar sobre el bus. ?Llevamos meses esperando que digan dónde está el bus, porque se lo llevaron para repararlo", dijo.
Ventas Angie ganó el suministro de 241 instrumentos musicales (en una escuela con 598 estudiantes), y empresas Satrín la remodelación de la Dirección por B/4,068.87. El otro contrato es de B/2,752.66 para la rehabilitación del comedor.
En un breve diálogo, la directora Gloriela de Aguilar señaló que no hablaría sobre estas obras, porque estaba ?muy ocupada".
Estos pagos resultan ?elevados? para la directora Debora Crox, pero aclaró que la compra se manejó toda desde el FECE en San Miguelito.
Habían pasado cuatro meses desde que la escuela fue pintada y le sellaron las grietas, sin embargo, sus paredes lucían rasgadas, deterioradas y sucias. Crox asegura que la ?pintura salió defectuosa, con las primeras lluvias se levantó y descascarilló?.
Esta adquisición no aparece en Panamá Compra. El director Tomás Sanati se puso nervioso y señaló tajantemente que no haría comentarios. "Antes de que ustedes se enteren de algo, lo tienen que saber las autoridades", dijo al negar el acceso al plantel.
Lo poco que Solís pudo decir ante la insistencia de su contadora, fue que desconocía que Todo lo Bueno fuera bruja y que su contratación la aprobó la Comunidad Educativa. En Panamá Compra aparece que Solís adjudicó la adquisición.
Nerviosa, la contadora explicó que su negativa se debe a que los profesores son ?muy problemáticos?. Cuando se le pidió una copia de la propuesta de Todo lo Bueno y la factura de su contratación, dijo que esa documentación la guardaba ?en su casa?.
Gallardo indicó a la Fiscalía que una administrativa de la Escuela de Alemania es propietaria de la Distribuidora Anemar, que no aparece en el Registro Público y que ganó compras del FECE en San Miguelito.
Agregaron que conocen la existencia de varios proyectos para el plantel que han sido adjudicados, pero nadie los consultó, porque allí no existe Comunidad Educativa.
La directora del plantel, Dora Santamaría, explicó que los cheques fueron anulados porque la empresa que suministraría los materiales de construcción, repentinamente aumentó sus precios.
En este contrato hay inconsistencias; en Panamá Compra sale que los materiales se comprarían en B/.4,386, pero la directora afirma que la empresa cotizó por B/2,183.
Otra inconsistencia es que los ganadores del suministro de materiales y la mano de obra en Panamá Compra no son los mismos que la directora tiene en sus archivos y con los cuales cotizó el trabajo. Los encargados de la mano de obra por B/4,350 nunca fueron a la escuela.
Lo raro es que el reloj se lo compró a la empresa Saditec, que figura en la Fiscalía como bruja.
En el Registro Público funge como presidente de Saditec el detenido maestro Pedro Pablo Sáenz, a quien la Fiscalía ubica como uno de los cabecillas del peculado del FECE.
Gallardo declaró a la Fiscalía que Sáenz y directivos del FECE vendían relojes digitales a las escuelas con sobreprecio.
A pesar de que De la Cruz reconoce que esta escuela tiene muchas necesidades, como el mal estado de los baños, hacinamiento en los salones y falta de mobiliarios, justificó la compra del reloj.
"Esto (el reloj) es lo mejor que hemos tenido, nos ha ayudado a solucionar los problemas de tardanza e inasistencia de los profesores", enfatizó.
¿Por qué se compró este reloj para una escuela con apenas 33 docentes? En una conversación con otros directores de escuelas de San Miguelito, ?alguien? se lo recomendó. Después llegó Saditec directamente a la escuela a ofrecerle el aparato, contó De la Cruz.
De acuerdo con sus especificaciones técnicas, estos relojes digitales son aptos para empresas que tengan como mínimo 1,500 empleados y máximo hasta 10 mil.