En estado de vigilia, reuniones y el análisis de propuestas, los miembros de la etnia Ngäbe Buglé pasarán los nueve días que demore el receso de la subcomisión de Comercio de la Asamblea Nacional, donde se discute el desarrollo de proyectos hidroeléctricos dentro de la comarca y áreas anexas.
Tras los últimos cierres de calles protagonizados por los grupos indígenas en la provincia de Chiriquí, Alberto Montezuma, fiscal de la Coordinadora por la Defensa de los Recursos Naturales y Derechos del Pueblo Ngäbe Buglé, descartó acciones similares.
Explicó que durante este periodo los técnicos de la comarca y los del Gobierno Nacional analizarán las sustentaciones técnicas y la viabilidad de los proyectos de Tabasará, Barro Blanco y la segunda fase de Chan, para determinar si cumplieron con los trámites legales requeridos.
De acuerdo con Montezuma, las últimas conversaciones se estancaron cuando se abordó el tema de Barro Blanco, pese a que son tres los proyectos que trastocan la comarca y las áreas anexas.
Ante la negativa de los grupos indígenas de aprobar la construcción de proyectos hidroeléctricos, los directivos de la empresa Generadora del Istmo S.A., (GENISA), que construye el proyecto Barro Blanco, reiteraron que los compromisos internacionales con agentes financieros, hace inviable que se pueda pensar en parar la obra.
Aldo Cristian López, gerente general de GENISA, explicó que para el desarrollo de la obra, la empresa cuenta con un estudio de impacto ambiental, categoría tres, aprobado por la Autoridad Nacional del Ambiente.
Agregó que tienen un contrato de concesión de agua y otro de generación con el Estado y que poseen un acuerdo firmado con el Congreso Regional Kadriri.
Se intentó buscar reacciones de parte del Ministerio de Comercio e Industrias y del Ministerio de Gobierno, pero al cierre de esta edición no se logró una respuesta.