El gobierno de Nicaragua presentó un detallado informe ante la Organización de Estados Americanos (OEA) sobre una permuta de armas con una firma israelí que fueron a parar a paramilitares de Colombia. El informe nicaragüense fue entregado por el embajador ante la OEA, Lombardo Martínez, luego que éste lo solicitara a raíz del escándalo que se suscitó cuando Panamá negó, a finales de abril, que las armas habrían sido pedidas por su policía.
La cancillería dijo en un comunicado, que su informe es una clara muestra de la voluntad política que anima a su gobierno de ofrecer, de manera transparente y dentro de los plazos fijados, toda la información disponible. Aunque no da detalles, asegura que refleja de manera clara y categórica las gestiones que se realizaron en torno al proceso de permuta de armas y municiones hasta su cargamento efectivo documentalmente probado en el barco Otterloo de bandera panameña"".
La cancillería reveló que contiene un anexo documental amplio y detallado que pone de manifiesto el apego observado a la legislación interna e internacional en el proceso"". Nicaragua tiene la seguridad que las conclusiones y recomendaciones que se deriven de las investigaciones permitirán fortalecer los mecanismos existentes, la solidaridad y la cooperación entre los países en el mejor espíritu de la Carta de la OEA"", destacó.
César Gaviria, secretario de la OEA, pidió también a Panamá y Colombia información al respecto, luego que junto con Nicaragua, acordaron solicitar a la organización investigar del caso. El gobierno de Managua alegó que permutó legalmente 3.000 AK-47 y 1,5 millones de municiones para los mismos, por armas cortas con el Grupo Internacional de Representaciones S.A.(GIRSA) que aseguró estaban destinadas a la policía panameña. Empero el gobierno de Panamá negó que su policía hubiese solicitado esas armas. Panamá no tiene ejército.