La ciudadana nicaragüense María Del Carmen Coronado, que la semana pasada fue deportada por el director de Migración, Erick Singares, aseguró que inicialmente estuvo en la residencia de la presidenta de la República, Mireya Moscoso, y luego fue llevada a la casa de Singares para prestar servicios de empleada doméstica.
Coronado, en una entrevista telefónica dada a RPC, aseguró que fue contactada inicialmente por la niñera del hijo de la presidenta de la República, y luego fue llevada a la residencia de Singares, de donde la pasada semana fue sacada a la fuerza por inspectores de Migración.
Explicó que Singares le pagó B/.150 a la presidenta Mireya Moscoso por haberla llevado a esa casa en el año de 1998 y así fue la forma como llegó a trabajar aquí por espacio de dos años.
Aseguró que la situación se inició cuando solicitó un ajuste salarial, ya que sólo percibía un salario de B/.200 y tenía derecho a un día libre, por lo que decidió abandonar esa casa para buscar otro trabajo.
Dijo que su abogado presentará una demanda contra el director de Migración, Erick Singares, ante el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos, para que responda por la ilegalidad ejecutada por las autoridades panameñas.