Luego de que tribunales en Miami liberaran a Santiago Álvarez Fernández, conocido bajo el alias de "Magriñá", tras cumplir una condena de 4 años por posesión ilegal de un cargamento de armas y explosivos, Estados Unidos pidió al gobierno de Ricardo Martinelli que lo recibiera en Panamá.
En Cuba, “Magriñá” es considerado un peligroso terrorista y colaborador de Luis Posada Carriles, quien también es vinculado por el régimen de Fidel Castro a actos terroristas. En 2003, Posada Carriles fue arrestado en Panamá por un supuesto intento de asesinato contra Castro.
Pero el Ministerio de Relaciones Exteriores de Panamá respondió al pedido de Estados Unidos el 20 de enero de 2010 negándose a recibir a “Magriñá”, y en su lugar recomendó buscarle reasentamiento a través del alto comisionado para los refugiados de las Naciones Unidas.
“El Ministerio de Relaciones Exteriores le ha informado a Estados Unidos que Panamá no está dispuesto a reasentar al cubano Santiago Álvarez Fernández”, escribió en un cable que envió a Washington un funcionario de la Embajada de Estados Unidos en Panamá.
Medios de comunicación cubanos -afines al régimen de Castro- sostienen que Álvarez fue uno de los fundadores del grupo “Alfa 66” y participó en diversas acciones terroristas contra Cuba.
Cuando fue arrestado en Estados Unidos, “Magriñá” poseía 30 ametralladoras automáticas y semiautomáticas, un lanzacohetes, varias granadas, 200 libras de dinamita, 14 libras del explosivo C-4 y 4 mil pies de cable para hacer detonaciones.
En el momento de la detención, Álvarez Fernández dijo que el armamento no era para ser utilizado en Estados Unidos. Cuatro años más tarde, fue liberado.
El diario cubano Granma sostiene que “Magriñá” se inició en actividades "terroristas" durante la invasión a Cuba por Playa Girón, en abril de 1961, cuando integró la Brigada 2506 que se aventuró por Bahía de Cochinos, al sur de la Isla. La operación estaba dirigida a derrocar el régimen de Castro, pero fracasó.
Según Granma, más tarde “Magriñá” participó en el 2000 en la preparación de un plan para matar a Castro en ocasión de la X Cumbre Iberoamericana en Panamá, donde fueron capturados Posada Carriles y “otros terroristas” norteamericanos de origen cubano.
El grupo fue detenido en un apartamento de la capital con varias armas de fuego, generando un escándalo internacional. “Magriñá” -según Granma- realizó varias visitas a Posada Carriles en la cárcel de Panamá y fue quien le envió los dos aviones para trasladarlo a Estados Unidos cuando la ex presidenta Mireya Moscoso le otorgó el indulto, el 26 de agosto de 2004.
También colaboró en el financiamiento de la defensa legal de Posada Carriles -y el grupo de personas detenidas con él- en Panamá.
Tanto Posada Carriles como Álvarez Fernández siguieron en contacto, según información de prensa.