La directora de asesorías técnico-pedagógicas de la empresa Editora Santillana, Marisa Montesano de Talavera, negó ayer que exista corrupción en el proceso de compra de sus libros de textos en diversos colegios del país o que éstos tengan algunas imprecisiones, tal como se adujo en un medio local.
En una carta abierta al periodista Juan Carlos Tapia, quien dirige el programa Lo Mejor del Boxeo, Luis A. González, del Grupo Santillana, le detalla que "sus acusaciones de corrupción son temerarias e inaceptables y se fundamentan en rumores y anónimos".
Resalta además la nota que "si posee denuncias, pruebas y nombres de los autores que están siendo afectados por la utilización de nuestros libros, su deber es presentarlo a los tribunales competentes".
Según Montesano, la empresa se ha comprometido a desarrollar propuestas educativas que respondan a las exigencias de una educación moderna.
"Por ello, rechazamos categóricamente los cargos que contra la empresa se han formulado, que la acusan de corrupción en la venta de sus productos. Por el contrario, los libros se promueven ajustándose a las costumbres y prácticas comerciales del sector, tal cual lo hacen los demás competidores", destacó.
Precisó que los libros responden a los nuevos programas de estudio, "por esto el educador encontró un recurso útil para poner en marcha la transformación curricular. Ellos los han recomendado como libros de uso diario, por su calidad", dijo.
Varios jóvenes acudieron al llamado pensando que un ladrón se había introducido en su residencia. Lo que vieron fue a un Marcos que quería cortarse las venas. Dos de sus vecinos lo evitaron, aunque éstos no hablaron con El Panamá América, que trató de buscar su versión, pero una señora que acudió a abrir la puerta de su residencia, ubicada al lado de la del homicida, rehusó contestar. Se preocupó, eso sí, de asegurar que Marcos es un buen muchacho, un buen vecino y que no tenía nada más que decir.
Tanto el abogado Rafael Rodríguez, quien fue profesor del homicida confeso, como estudiantes de la Facultad de Derecho, recalcaron ayer que Marcos tenía un expediente perfecto como estudiante.
Su asistencia era impecable, según el abogado Rodríguez, en tanto que sus compañeros lo respetaban y admiraban, al punto, que era considerado un líder de grupo. Las lágrimas escaparon de los rostros de muchos de ellos al conocer el suceso.
¿Fue su expulsión del Seminario Mayor San José el móvil del crimen? Aún no se sabe, pero lo que sí se conoce es que no importa si un aspirante ha concluido sus estudios de siete años allí, el día antes de su ordenación puede ser descalificado para convertirse en sacerdote.
Una fuente que estudió en esa institución informó que en el Seminario se evalúan cuatro formas de vida: La espiritual, la personal, la intelectual y la comunitaria. Dependiendo del rendimiento en los estudios, la participación de la vida espiritual (misas, oraciones, entre otras actividades) y la forma cómo los aspirantes conviven con sus compañeros, se les evalúa bien o mal cada cierto tiempo.
Explicó, por otro lado, que existen las congregaciones y los curas diocesanos. Estos últimos, que estudian y viven en el Seminario Mayor San José, son los que sólo trabajan como sacerdotes en la provincia de Panamá o en alguna provincia del interior, pero no fuera del país.
Los que pertenecen a congregaciones, como los Jesuitas, Dominicos, Franciscanos, Vicentinos y otras, pueden ejercer su apostolado en el exterior, si así los designan.
Precisamente, Marcos fue parte de la congregación de los Redentoristas, de ahí su amistad con el sacerdote José Araya, de la parroquia San Gerardo de Mayela, quien pertenece a esta congregación.
Según la fuente, si un aspirante a cura es expulsado o rechazado en el Seminario, se le confecciona una ficha. Si él desea ingresar a otro seminario en el extranjero, y existe esa ficha marcada con la firma del obispo, no puede entrar. Eso le ocurrió a Marcos Manjarrez, cuya ficha fue firmada por Altafulla, entonces rector del Seminario.
¿Pero fue el odio contenido durante siete años (desde 1995 cuando lo rechazaron en el Seminario) lo que lo llevó a asesinar a un prelado de la iglesia? Las dudas persistirán mientras las investigaciones no culminen.