Ante cuestionamientos por irregularidades en la próxima licitación de las tiendas del aeropuerto internacional de Tocumen, Carlos García Molino, gerente general de Tocumen S.A., empresa estatal a cargo de la entidad aeroportuaria, señaló que hay una campaña de desprestigio por parte de un sector, de concesionarios, que se opone a que se le exija lo que "realmente se debe pagar" por la explotación comercial de estos locales.
"Llegó el momento donde aquel comerciante que gana tiene que tributar, lo que se debe pagar en un aeropuerto del área y del mundo", agregó García.
El gerente destacó que el aeropuerto maneja actividades comerciales alrededor de B/. 60 millones en el área de "duty free" o zona libre. Y de esta suma sólo ingresa a las arcas de la terminal aérea poco más de B/. 7 millones, lo cual representa una cifra ínfima de beneficio, que no llega más allá del 12%.
Es decir el aeropuerto recibe escasos B/. 2 por cada B/. 20 que ingresan a esta terminal, en tanto los comerciantes se quedan con los 18 restantes, lo que representa una iniquidad, aportó.