En un nuevo intento por disipar las deudas que generó la extensión por parte del Banco Nacional de Panamá (BNP), de una línea de crédito al Estado por más de B/.150 millones, el viceministro de Finanzas, Eduardo Quirós, insistió en que el procedimiento, además de usual, garantiza los intereses de la entidad bancaria.
El funcionario dijo que la iniciativa ahorra al Estado la posibilidad de salir a buscar recursos financieros en un mercado internacional inestable, permitiendo al Gobierno contar con fondos de contingencias que serán utilizados conformes se requieran.
Quirós negó que la solicitud crediticia implique que el Gobierno esté utilizando al BNP como una caja menuda sin pagar los intereses respectivos y denunció a quienes tratan de crear esa percepción.
"Quien haya hecho el análisis, o tiene la mente muy estrecha, o no entiende de esas cosas, y me estoy refiriendo a un medio escrito específicamente", dijo el viceministro al detallar que por ser el Estado panameño el principal cliente del BNP recibe, conforme a acuerdos, mejores intereses.
"El Estado panameño tiene B/.700 millones y el BNP no paga intereses sobre esos fondos, entonces cuando usted pide un préstamo o una línea de crédito, que es lo que hemos hecho, le va a dar un tratamiento especial", indicó el funcionario.
Justificó lo anterior ejemplarizando que si a los préstamos solicitados por el Estado a la entidad bancaria se le aplicaran tasas de intereses del seis por ciento, finalmente los ingresos cobrados serían remitidos al Estado nuevamente, dueño de gran parte de esos fondos.
Eduardo Quirós también alegó que el comportamiento del Estado frente a sus compromisos con el BNP no debe crear inquietudes, porque siempre ha sido responsable.
"La dictadura militar dejó una deuda de mil millones de dólares con el Banco Nacional y hoy en día se han cancelado cerca de 600 millones.