Luego de 34 años del asesinato del abogado Rubén Oscar Miró, el Segundo Tribunal de Justicia rechazó una petición elevada por la Fiscalía Primera Superior para la reapertura de las investigaciones, que fuera respaldada por pesquisas de la Comisión de la Verdad.
El asesinato de Rubén Oscar Miró se perpetró el 31 de diciembre de 1969 en la carretera que conduce a Chepo, en donde su cuerpo apareció con varios impactos de bala, luego de una serie de desaveniencias con miembros de la dictadura militar.
La Fiscalía Primera Superior a petición de la Comisión de la Verdad solicitó la reapertura del proceso penal por el homicidio de Miró, luego que se establecieran nuevas evidencias sobre los hechos que produjeron su deceso.
De acuerdo con las investigaciones realizadas por la Comisión de la Verdad, Rubén Miró estuvo bajo vigilancia abierta por parte de miembros de la Sección de Homicidios del Departamento Nacional de Investigaciones (DENI), que seguía instrucciones del G-2 del Estado Mayor, desde la 8:00 a.m. del 9 de diciembre de ese año.
222 A juicio de la Comisión de la Verdad existían suficientes elementos en donde se establece que el abogado Miró fue detenido poco antes de su muerte por agentes del Estado.
Según las investigaciones, el DENI en aquel entonces se encontraba a cargo de Marcos Justine Fernández y la Sección de Homicidios estaba bajo la jefatura de Domitilo Córdoba y los agentes que se encargaron de vigilarlo fueron: Edgardo Novo Abrego, Leslie Loaiza, Angelo Jaspe, Osmando Aguilera, Olmedo A. Avilés, Lorenzo Olaciregui, Candelario Cano, Julio Flores y el guardia Aquiles Aguilera.
Trascendió que Olaciregui, Cano y Flores fueron los últimos en vigilarlo hasta que recibieron la orden por radio de retirarse del área y a partir de allí los hechos que rodearon su muerte se encuentran confusos.
Algunas versiones señalan como los presuntos responsables a Orejita Ruiz, Canto, Villamil y Cora. Sin embargo, otra teoría señala a miembros leales al desaparecido general Omar Torrijos como los autores de su muerte.
El 24 de mayo de 1971 el Segundo Tribunal Superior de Justicia dio un sobreseimiento a favor de los implicados y su archivo se ordenó el 29 de octubre de ese mismo año y en agosto de 1991 se declaró su prescripción.
No obstante, la Comisión de la Verdad estimó que existían suficientes elementos en donde se establece que Miró fue detenido poco antes de su muerte por agentes del Estado.