El director administrativo del Hospital Santo Tomás, Raúl González Moreno, negó ayer que el cadáver de Jorge Avila haya desaparecido, sino que fue enterrado de manera "solemne" el 22 de diciembre en Chilibre, ya que tenía dos meses de estar en la morgue del centro hospitalario.
Indicó que el cuerpo no fue reclamado por sus familiares por lo que fue enterrado bajo las normas. No fue sino hasta el 29 de diciembre, cuando llegó uno de los familiares para pedir el cadáver y allí recibió las explicaciones pertinentes
El funcionario agregó que la versión de ventas de órganos humanos es una aseveración temeraria, pero "que desde el punto de vista de la administración nos lleva a meditar sobre estas posibilidades, porque nunca pueden ser descartadas".
Sostuvo que no dejarán las informaciones a la ligera y dijo que harán las respectivas investigaciones a lo interno del hospital, aunque manifestó que por el momento todo era una mera "especulación".
"Es bueno que estas investigaciones la realizen los estamentos de la justicia que debe efectuarlo. Nosotros tenemos 6 meses de estar aquí y hacemos ajustes administrativos como trasladar a la jefa de la morgue, algo que es positivo".
No obstante, subrayó que el personal que labora en la morgue no tiene los conocimientos necesarios para hacer las extracciones de organos, debido a que son considerados prácticamente como trabajadores manuales.
La hermana del occiso, Victoria Avila, manifestó que interpondría una demanda ante la Procuraduría General de la Nación, ya que el cadáver de su hermano Jorge Avila, desapareció del Hospital Santo Tomás.
González destacó que las leyes facultan al centro hospitalario para que donen el cuerpo a la Facultad de Medicina de la Universidad de Panamá o efectuar un sepelio "solemne", tal como hicieron con Avila.