UN grupo de niños bañándose en los alrededores del Casco Antiguo, en San Felipe acaparaba las miradas de turistas y panameños que se encontraban, a eso de las 5: 30 de la tarde, paseando por el sitio histórico.
La osadía de bañarse en las aguas de la bahía de Panamá, más que una fascinación para los menores de edad, representa evidentemente un peligro a la salud.
Se trataba de niños y adolescentes que viven en el barrio y que se encontraban en el área disfrutando de las contaminadas aguas, sin importarle la contaminación.
Panamá América estuvo en el lugar y pudo observar que estos intrépidos niños escalaban una roca y paredes para luego lanzarse a la corriente, desafiando la muerte.
Precisamente Ingrid Atencio, una lugareña, también estaba pendiente del panorama y no ocultó su preocupación.
Teme que puedan padecer una infección en la piel.
"Siempre hay niños y adultos de todas las edades bañándose como si nada estuviera pasando. Creo que como no les ha pasado nada todavía, por eso siguen haciéndolo", dijo.
La pregunta que se hace Atencio es: "¿dónde están las autoridades del Ministerio de Salud y los padres de familia?".
"Kathy", una adolescente de 13 años que se bañaba junto a su hermana en estas aguas, confirmó que efectivamente hasta ahora no ha tenido ninguna infección.
Lo que llama la atención es que según ella, siempre recibe la aprobación de sus padres para bañarse allí, incluso lo viene haciendo desde los seis años.
"Una vez mi hermano se rompió la cabeza y echaba mucha sangre. Yo me asusté mucho, pero él se recuperó y ahora me sigue acompañando", confesó.
Estudios indican que en 14 años se han recogido 990 mil libras de desechos en las playas panameñas. De éstas, 15 mil 450 libras de desechos fueron recolectadas en la playas de Panamá Viejo, en la bahía de Panamá.
Estos desperdicios son arrastrados hasta las zonas literales y distribuidos por las corrientes marinas a lo largo de la costa y hasta cientos de kilómetros mar adentro, convirtiéndose en "verdaderas trampas y causas de estrangulamiento y envenenamiento para aves, peces y otras especies marinas", aseguran los expertos.
Sin embargo, recientemente el ingeniero David Araúz, jefe del departamento de Salud Ambiental del Ministerio de Salud, dijo que que la playa Veracruz y la bahía de Panamá sufren de fenómenos de mareas, es decir que durante el día ésta baja considerablemente entre 15 y 20 pies de altura y luego sube.
Esto produce que grandes masas de agua con mucho oxígeno que actúan sobre la materia orgánica eliminen posibilidades de contaminación que ponga en riesgo la población.
Las esperanzas de que la situación ambiental de la bahía mejore están situadas en el proyecto de saneamiento con el que deben ser tratadas las aguas residuales que van a dar allá.
El costo total de todas las fases del proyecto de saneamiento de la Bahía de Panamá es de aproximadamente B/. 300 millones y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) participa en el financiamiento de la obra.
El proyecto comenzará a finales del 2007, cuando se efectuará la licitación.
La planta de tratamiento debe costar unos B/. 100 millones y el sistema interceptor B/.70 millones, más B/.50 millones.
Los trabajos deberán estar listos para el 2009.
Mientras eso ocurra, Kathy seguirá disfrutando de los días soleados en las aguas de la bahía.
Ella y sus amigos desafiarán cada día la muerte al lanzarse al mar sin temor de ser sorprendidos por una piedra.
Niños desafían la muerte
Esta actividad la vienen realizando desde hace años sin que las autoridades hagan algo.