Arturo Alvarado, director del Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC), señaló que es lamentable que existan padres irresponsables que pierdan a sus hijos de tres y cuatro años de edad en medio de las mojaderas del Carnaval.
Según Alvarado, algunos agentes policiales encontraron a algunos niños extraviados y los llevaron a la estación central de la Policía de Penonomé, donde se esperaba a que sus padres los fueran a buscar.
A uno de los puestos de emergencia del SINAPROC llegó un efectivo con un menor extraviado de aproximadamente 4 años de edad que decía llamarse Anel, a quien nadie reclamaba a pesar de los múltiples llamados en las tarimas.
"Esto representa un grave peligro, ya que si no son las autoridades quienes los encuentren, sino los delincuentes, los niños pueden desaparecer como ocurrió en Arraiján y Penonomé, donde desaparecieron dos menores", señaló el funcionario.
En el balneario Las Mendozas de Penonomé se pudo observar a gran cantidad de niños pequeños bañándose sin la supervisión de adultos. Sin embargo, el SINAPROC y la Policía Nacional se mantenían cerca custodiando el área. Alvarado instó a los padres de familia a que protejan y cuiden a los pequeños, ya que es necesario evitar raptos y casos que lamentar.
El Dr. Uauy estima que el informe propone que tanto los componentes del régimen alimentario como la actividad física alcancen niveles compatibles con la buena salud y la prevención de las principales enfermedades crónicas relacionadas con la nutrición, entre ellas la cardiopatía coronaria y la hipertensión, el cáncer, la diabetes, la obesidad, las fracturas por osteoporosis y las enfermedades dentales.
Muchos de los fallecimientos por enfermedades crónicas obedecen a factores de riesgo que podrían prevenirse fácilmente, a saber: Tensión arterial alta; niveles de colesterol elevados; obesidad; escasa actividad física.
En los países en desarrollo cada vez más personas sufren enfermedades crónicas, un cambio preocupante con respecto a unos pocos decenios atrás cuando las enfermedades crónicas se asociaban a los países ricos y desarrollados. Según el informe, esto se debe en gran parte al creciente desarrollo urbano provocado por el hecho de que los habitantes de las zonas rurales abandonan el campo y se dirigen a las ciudades.
Según el Dr. Uauy, una dieta con abundantes frutas y hortalizas, ricas en micronutrientes que fortalezcan el sistema inmunológico, también podría ayudar a las defensas naturales del organismo a defenderse de las enfermedades infecciosas.
El informe de los expertos sugiere que las grasas deberían representar entre el 15% y el 30% de la ingesta energética diaria total, y las grasas saturadas deberían constituir menos del 10% de ese total.
El informe sugiere que los carbohidratos deberían satisfacer la mayor parte de las necesidades energéticas y representar entre el 55% y el 75% de la ingesta diaria, mientras que los azúcares refinados simples deberían constituir menos del 10%. Las proteínas deberían aportar entre el 10% y el 15% de las calorías, y la sal debería limitarse a menos de 5 gramos por día. La ingesta de frutas y hortalizas debería incrementarse en por lo menos 400 gramos por día.
La actividad física es un factor esencial para determinar el desgaste diario de energía y es fundamental para el equilibrio energético, así como para el control de peso. Para mantener un peso corporal sano, especialmente en el caso de las personas que pasan la mayor parte de su tiempo sentadas, es necesario dedicar una hora por día, casi todos los días de la semana, a alguna actividad física moderada, por ejemplo, caminar.
La OMS y la FAO esperan que las conclusiones del informe proporcionen a los Estados Miembros pruebas científicas sólidas que contribuyan a la formulación de estrategias nacionales de salud. En el informe se insta a los gobiernos nacionales a elaborar directrices alimentarias sencillas, realistas y basadas en los alimentos.
En Finlandia y el Japón, países que han intervenido activamente para modificar la dieta y los hábitos alimentarios de sus poblaciones, se ha producido una considerable reducción de los factores de riesgo y de las tasas de incidencia de enfermedades crónicas, según el informe.
En el informe se afirma que el reconocimiento de que las enfermedades crónicas son prevenibles, el examen de las cuestiones conexas y la creación de entornos que fomenten la salud, son aspectos esenciales para reducir las tasas de fallecimiento y discapacidad por enfermedades crónicas.
El proceso debería promover las relaciones de trabajo entre las comunidades y los gobiernos; alentar iniciativas locales que incluyan a las escuelas y los lugares de trabajo; y fomentar la participación de la industria alimentaria, señala el informe.