Los niños de áreas rurales indígenas tienen tres veces más riesgo de sufrir de desnutrición, que un niño de área rural no indígena, y nueve veces más que un infante de la zona urbana de acuerdo con el informe "Estado Nutricional de la Niñez Panameña menor de 5 años", del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF).
El documento explicó que la población indígena tiene un riesgo muy alto de desnutrición, ya que más del 40% de los niños tiene baja talla para la edad. Además, el 29% de los infantes está por debajo del peso.
Igualmente, sostuvo que este grupo étnico mantiene un índice de severidad crítico, debido a que el porcentaje de niños por debajo del peso supera el 15%.
El mayor deterioro nutricional, sugiere el informe, se observa en el grupo de niños entre 36 y 47 meses, es decir, tres y cuatro años con un 68%.
Cabe destacar que el 58% o más de los niños indígenas, a partir de los 18 meses, tiene un retraso severo de acuerdo con la edad.
Sobre la tasa de fecundidad se detalla que la población no indígena registra un resultado de 2, 9 hijos por mujer; entre los indígenas el promedio es de 6, 6 hijos por mujer, lo que pone de manifiesto diferencias importantes en su comportamiento reproductivo. Lo cual está asociado a patrones de índole cultural, como también a la falta de acceso a servicios de planificación familiar.
Es necesario señalar que el nivel de fecundidad más alto se registra dentro de las comarcas (7, 1 hijos por mujer), ya que la fecundidad de las mujeres que están fuera de la comarca es inferior (6, 2 hijos por mujer).
Darién es la provincia con la más alta tasa de fecundidad entre los indígenas, con 8.3.