El infierno lo vivió en su propia casa. Vidal es uno de esos niños que conoce en carne propia el significado de la palabra violencia. Sus padres nunca conocieron otra forma de corrección a parte del maltrato.
A sus 15 años, escribió una carta en la que plasmó exactamente las vivencias que padeció con sus padres y posteriormente, con su madrastra.
En la nota titulada "Mi vida desastrosa", el menor recuerda que su madre se separó de su padre y no salía de las cantinas, discotecas y encuentros amorosos con la gente que llegaba en los barcos a Puerto Armuelles.
Su padre ganó su custodia y la de su hermano. Luego se trasladaron de Barú a Changuinola en la provincia de Bocas del Toro. Los primeros días, todo fue felicidad hasta que llegó el momento de las agresiones físicas y verbales.
Relata que su madrastra, quien tenía 23 años, comenzó a pegarle con llave ajustable, luego buscó pinzas y les agarraba los dedos de los pies hasta que echaban sangre. Para curarlos, les ponía agua caliente, supuestamente, para quitar el dolor.
Después, acabó echándoles agua hirviendo y por contarle todo a su padre, les pegó hasta que se cansó con el rejo de caballo.
"Mi papá me vio un día los pies, las heridas ya habían cicatrizados, pero tenía el resto de la piel repleta de cortadas, que me hacían con las pinzas. Creyó que eran hongos y me regañó".
"Luego mi madrastra decidió utilizar otras técnicas, nos empezó a machacar los pies y las manos con una piedra mediana que usaba en la cocina para aplastar patacones", decía la carta.
Vidal relata que intentó suicidarse por el tormento que vivía, pero se dispuso a escribir esta carta, que fue entregada a las autoridades.
Dijo que esto es consecuencia de la forma en que se crían los hijos, que al final cuando son adultos también se convierten en personas agresivas.
Hizo un llamado urgente a la familia para que corrija de otras maneras.
La niña Nicole González murió por golpes en su anatomía. El hecho ocurrió en la comunidad de Volcán.
José Beitía, de cinco años, murió por los golpes que le propinó su padre en la comunidad de San Valentín. La tragedia ocurrió el 2 de enero del 2006.