Los muros y el respeto por los muertos sirven de poco para frenar la ola de robos que se dan en el cementerio municipal de La Chorrera.
Los amigos de lo ajeno insisten en robarse los objetos de hierro y bronce para venderlos en los diferentes negocios que hay en el distrito.
Solamente ayer fueron capturadas dos personas a las que se les encontró una bolsa con 22 argollas de bronce.
Los detenidos son Gustavo Batista de 18 años, y Osvaldo Medina, de 20.