No habrá indemnización de ninguna naturaleza para las banda por la suspensión de las tradicionales dianas, aseguró el alcalde Juan Carlos Navarro.
Sostuvo que sólo una de estas organizaciones había sacado sus permisos ante el Municipio de Panamá.
Según Navarro, en algunos casos las dianas se han convertido en fiestas donde se vende licor y hay espectáculos de música que nada tiene que ver con la nacionalidad. "Lo que menos hemos visto son dianas, pues ha prevalecido violencia, borracheras públicas, crímenes, quejas por estruendo", precisó.
En un comunicado, las autoridades de San Miguelito también suspendieron las dianas, uniéndose al luto por las recientes muertes de panameños.
En el museo, las primeras hojas de pentagrama donde están las notas del Himno tienen una color chocolate que refleja desgaste, acompañadas de cinta adhesiva, para unir los pedazos de papel rasgado.
El único emblema que aparece un poco más estable es el Escudo de Armas, ya que está diseñado sobre óleo, pero con los años si no les prestan atención también presentará síntomas de desgaste.
En ese sentido, el historiador Celestino Arauz señaló que en Panamá no hay una política determinada, para la conservación de la memoria histórica.
"Hay una desidia muy grande, en se sentido", puntualizó.
Sostuvo que se necesita un mayor apoyo gubernamental y la creación de una cultura de reestructuración, mantenimiento y contratación de personal idóneo, para preservar estos vestigios.
Arauz mencionó que la realidad es que se invierte muy poco en los símbolos patrios originales, por lo que consideró urgente destinar algunos fondos exclusivamente, para su preservación.
"No habrá patria, si no se mantienen estas reliquias en buen estado", agregó el historiador.
Estos emblemas son los elementos representativos de Panamá, por lo que son reconocidos tanto a nivel nacional como internacional en sinónimos de la nacionalidad panameña.
Hoy luego de 103 años la permanencia del Himno Nacional, el Escudo y la Bandera original es indispensable, para que las futuras generaciones no olviden sus raíces.