El director del INADEH garantizó que todas las personas inscritas recibirán la capacitación en el transcurso del próximo año, pues resultaría imposible iniciar con todos lo participantes de manera simultánea.
Entre los cursos con mayor demanda figuran el inglés, informática, hotelería, turismo, clases para gente de mar y construcción.
El único requisito para aspirar a esta capacitación es ser mayor de edad y en algunos casos como el inglés se les hará un examen de ingreso previo para determinar el dominio individual de cada uno, y ubicarlos en los niveles correspondientes.
En cuanto a las instalaciones, según Planells, aún hay algunas que están en proceso de rehabilitación, pero esto no impide que se usen los talleres, pues estas mejoras son para que las personas estén cómodas y tengan los materiales que se necesiten.
El INADEH entregó 205 mil formularios. De éstos, 160 mil tienen la información completa, el resto presenta datos que no coinciden.
Ambas salieron del Valle de Urracá, en Mano de Piedra, a las 10:30 a.m. Todo era normal hasta que el bus se sale de la carretera y cae al barranco.
Dentro del bus, Paula sólo atinaba a rescatar pronto a su hija, porque pensaba que el bus explotaría y morirían quemados.
Recuerda que uno de los pasajeros logró tomar a su hija y sacarla rápidamente del vehículo.
Minutos después, Einar Cruz, médico del HST, informó que todos los pasajeros atendidos en ese nosocomio estaban estables, por lo que no había que preocuparse. "Todos están bien y muchos serán dados de alta", subrayó.
El bus era de la misma ruta (Mano de Piedra) del que se incendió el pasado 23 de octubre frente a Hosanna.
Aunque los 14 heridos del accidente fueron dados de alta, no son las cicatrices de sus cuerpos lo que les quedará marcado, sino el recuerdo del terror que vivieron.
Además, a la mayoría le vino a la mente el trágico accidente del 23 de octubre pasado, frente al templo Hosanna, donde murieron 18 personas calcinadas cuando el bus explotó.
"Dios mío, no puede ser que nos pase lo mismo", fue lo que pensó la pasajera Paula Rodríguez, cuando sintió el impacto de la colisión.
Todos se levantaron de prisa y buscaron rápidamente la manera de salir, porque su gran temor era morir quemados como los pasajeros de aquella vez, comentó otro pasajero.