"Toda pérdida de una vida es lamentable. Preocupa como esta ola de inseguridad ha tomado a Panamá.
Yo creo que es necesario que entre todos, la sociedad y los organismos del Estado, hagamos un programa de seguridad.
No hay derecho que los panameños y panameñas estemos viviendo esta inseguridad.
Corresponde en primer lugar a la política de Estado y tenemos que unirnos ante esta ola de violencia.
El guardia de seguridad era un señor muy responsable, atento y llevaba más de cuatro años trabajando en la empresa de seguridad que cuidaba las oficinas de la Curia.
Nos sentimos con dolor, toda muerte causa dolor y tristeza; también te hace pensar que tenemos que rescatar el valor a la vida.
No hay derecho a que nadie le quite la vida a ninguna persona".