Eduardo Masferrer (MF) sostiene que accedió a hablar con El Panamá América (PA), porque en este país, en el cual pretende radicarse en algún momento y en donde trabajó como banquero, se han "inventado toda clase de cuentos", que desea aclarar.
MF. Hamilton Bank fue establecido en 1988, había tenido muchos éxitos, siendo uno de los pocos bancos hispanos cotizados en la banca de Nueva York, con una presencia importante en Florida. Era reconocido en el mundo como un banco líder en el financiamiento exterior y tenía una actividad importante en Panamá. Hasta el año 1998, mantenía el más alto rango posible en las clasificaciones de la Superintendencia Bancaria. Sin embargo, en 1998 las autoridades cambiaron el personal que anualmente supervisaba el banco. Los nuevos examinadores que trajeron no eran de Miami, no tenían idea de lo que eran los negocios internacionales y tenían muy poco contacto con la comunidad hispana, desde entonces empezaron a criticar nuestras operaciones y las de otras instituciones en Miami con negocios similares. No les gustaba Panamá y empezaron a criticar nuestros créditos en ese país, es que no entendían las operaciones internacionales. Por ejemplo, el de cobrar cheques girados en dólares depositados por los bancos y clientes latinoamericanos que llegaban por DHL y otros couriers, aunque pasaban por la aduana. Y empezaron a considerarlas como valijas sospechosas. No hay duda que existían comentarios, que ellos mismos hicieron, que eran antihispanos y antijudíos y eso está detallado en una demanda que le interpusimos a la Oficina del Contralor de Divisas (OCC). Y exigían que bancos como el nuestro, se retiraran del negocio internacional y que sólo los bancos grandes estuvieran en ese negocio. Fueron creando historias y nuestra directiva contrató a la famosa firma de abogados Arnold and Porters en Washington para que le explicara a la OCC que esos nuevos examinadores estaban discriminando al banco, sin embargo, no hicieron caso. Otras firmas prestigiosas de Miami y Estados Unidos en general se unieron para decirle a la OCC que sus examinadores estaban violando sus propios estatutos y haciendo acusaciones falsas. Estos actos culminaron con nuestra demanda contra la OCC en Washington donde pedíamos explicaciones, incluyendo por qué habían creado una lista negra.
MF. Bueno, recuerda que existe Hamilton Bank Corp. que es una holding company y que es la tenedora aprobada por la Reserva Federal. Hamilton Bank Corp. existe y yo soy el presidente de la junta directiva, está activa y abierta. Lo que se cerró fue el banco y quiero que uses la palabra cerrar, porque no fue intervenido, fue cerrado por la OCC.
MF. Si miras la cantidad (publicada por el Miami Herald), la periodista americana James Bussy fue bastante maliciosa al crear como si el 1.9 billón de dólares del que ella habla fuera dinero en efectivo, pero en realidad ni lo dice ni lo es, esa suma es de todo un año, es de los cheques que se compensaron de todo el sistema a través del Hamilton, de toda la América Latina y de todos sus clientes.
MF. Los bancos panameños que tenían cuentas con nosotros, que en un momento eran casi todos, aunque últimamente eran menos, si recibían un cheque girado en dólares se lo mandaban al Hamilton, al Chase o al First Union para decirle, por favor cóbrame este cheque. Igual que si yo recibía un cheque girado sobre Panamá, como yo no soy miembro de la Cámara de Compensación de Panamá, se lo tengo que enviar a un banco local que sí tiene compensación local, entonces yo se lo depositaba a ellos y ellos compensaban en Panamá y me lo acreditaban a mi cuenta y yo lo retiraba. Una cosa rutinaria, normal, que se hace todos los días.
MF. Primero acuérdate que no era efectivo, el volumen depende del número de clientes que tú tengas y mi banco tenía más de 25 mil clientes y en la América Latina tenía más de mil clientes. O sea que eso no es correcto ni es verdad. Inclusive el Hamilton Bank jamás ha sido multado o ha sido citado como que ha violado cualquiera de las regulaciones sobre eso. Ni jamás ha sido acusado de lavado de dinero, ni jamás hemos recibido notificación alguna al respecto. El volumen de cheques depende del equipo que tienes, nosotros teníamos un muy buen equipo porque teníamos nueve sucursales en Estados Unidos y 26 mil clientes, por eso nuestro sistema de procesamiento de cheques era excelente. Nosotros no recibíamos depósitos en efectivo, puro cheques.
MF. Absolutamente nada.
MF. Ninguno. Ningún crimen, ninguna acusación, los directores, todos estamos tranquilos y no hay ninguna acusación o demanda. Esto es importante, fíjate, a nosotros nos regulaban anualmente y el lío que tenemos con la OCC viene desde 1998, y si ellos hubieran encontrado algo irregular, de lavado de dinero o violación a la ley, no estuviéramos hablando hoy, pero no han encontrado nada.
MF. Definitivamente es drástico. No sé si esto tiene que ver con la demanda que le metimos a la OCC por racismo. O tal vez cuidando los depósitos de los americanos, dijeron este banco está perdiendo mucha plata con Adelag y Sears y por eso vamos a cerrarlo.
MF. Nosotros hicimos negocios en Panamá desde que inició el banco. La cartera de préstamos con Panamá llegó a alcanzar los 200 millones y se redujo a más o menos 100 millones. Por varias cosas, uno que la OCC la cogió con Panamá y lo puso en la lista negra de países en donde había lavado de dinero. Criticaban mucho a Panamá y eso junto con el deterioro económico que ha habido en América Latina y Panamá, motivó que se redujera mucho la cartera. A nosotros nos golpeó la quiebra de Adelag y de Sears, lo que motivó un deterioro de la cartera panameña.
MF. En el caso de Adelag fueron 8 millones, en el caso de Sears, cuatro millones y con Fotokina teníamos pendientes 8 millones que dependen del futuro de esta empresa, así que creo que esa plata no está perdida, porque el préstamo se está reestructurando.
MF. Obviamente que sí, el caso Adelag afectó a más de 25 instituciones bancarias en Panamá y en el extranjero. Esta era una empresa con la que habíamos mantenido relaciones desde 1984, desde cuando yo era gerente en el Banco del Istmo y posteriormente con el Hamilton. Es increíble la revelación de que los estados financieros de Adelag, auditados por Arthur Andersen, eran ficticios, sumamente ficticios.
MF. Jamás. No hay duda de que habían estados financieros pintados, disfrazados y supuestamente auditados por Arthur Andersen, que hasta hace poquito era reconocida como una de las mejores empresas auditoras del mundo. Ahora nos enteramos con el caso de Enron en Estados Unidos de quiénes realmente son. Me sorprende que no se haya tomado una acción legal contra Arthur Andersen en Panamá. También ha habido revelaciones de que el Grupo Adelag tenía relaciones muy estrechas con el Banco General y se ha reportado que al momento en que Adelag emitía bonos el mayor accionista era el Banco General.
MF. Ahora que me cerraron el banco no puedo seguir con un proceso que teníamos y que contemplábamos, como banco americano que somos, que era demandar a Arthur Andersen. No sé si el liquidador del Hamilton va a seguir con esa medida.
MF. Acuérdate que los bancos dependemos mucho de los estados financieros auditados y si éstos eran falsos, con conocimiento de Arthur Andersen que contribuyó con ese fraude, ellos son tan responsables como los mismos dueños de Adelag y sus accionistas.
MF. Claro que sí, como en el caso de Enron en que se ha demandado a Arthur Andersen por más de 500 millones de dólares. A mí me extraña que los bancos panameños no hayan interpuesto una demanda contra Arthur Andersen. En el caso nuestro íbamos a demandar por el monto de la deuda que era más o menos ocho millones más gastos.
MF. Mira la situación con Sears es muy similar, de nuevo se trata de estados financieros auditados por Arthur Andersen, donde obviamente no se reflejaba la verdad. Aquí, sin embargo, hay otras personas envueltas, porque aparte de Aquilino De La Guardia, estaba Bobby Zanetatos, quien es un hombre reconocido de negocios. Para mí fue una sorpresa que Zanetatos, quien era el dueño de la licencia Sears, haya dejado caer el negocio sin explicaciones. Nuestro banco había demandado a Sears el año pasado y estábamos en proceso de investigación para entrar a fondo en los libros de cuentas para ver las posibles transacciones entre los accionistas de Sears y Sears. Nos llegaron informes acá a Estados Unidos de que sí había operaciones extrañas en la quiebra de Sears.
MF. Eran operaciones entre los accionistas. Obviamente estábamos en proceso de investigación, pero ahora con el Hamilton cerrado no te puedo decir qué más se ha hecho. Pero volvemos a la necesidad de que los áuditos sean correctos y además cómo los accionistas te van a decir que no saben lo que está pasando. Por ejemplo, entre las transacciones con accionistas te puedo decir que los edificios de Sears eran de Zanetatos, también se hicieron emisiones de valores, que se deberían investigar bien para ver quiénes eran los accionistas de esta empresa.
MF. Los préstamos de los que habla el Miami Herald eran los que aparecían en la lista negra, o sea el Grupo Hadad a los que le aprobamos préstamos para PYCSA. Sin embargo, este fue el primer proyecto que financió el Banco Interamericano de Desarrollo para una empresa privada con el fin de manejar un sistema de carretera por peaje en Panamá (Corredor Norte). Aquí el agente principal era el BID, o sea que pasó todos los escrutinios habidos y por haber. Nosotros en 1998 le garantizamos una línea de crédito a PYCSA de 10 millones de dólares para capital de trabajo y preparativos del proyecto de la carretera a Colón, que no se ha hecho. A pesar de que el proyecto se ha demorado, PYCSA pagó toda la deuda el año pasado. Hadad no hubiera conseguido un crédito de 130 millones del BID si fuera un personaje sospechoso. Además los bonos y obligaciones de PYCSA están en la Bolsa de Valores de Estados Unidos. Aquí me da la impresión de que algo estaba pasando entre Estados Unidos y Panamá, no sé si la OCC quería mandarle un mensaje a la Superintendencia de Bancos de Panamá. Continúa mañana.