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No hay noticias de Shoshana


Hasta el momento ningún reporte de la Cruz Roja Internacional (CICR, por sus siglas en inglés) indica sobre la situación o paradero de Shoshana Johnson o algunos de sus compañeros que fueron tomados prisioneros el pasado 23 de marzo, en Estados Unidos se han suscitado varios incidentes con sus familiares.
Claude Johnson aclaró ayer en una breve entrevista publicada por el diario El Paso Times, de El Paso, Texas, que él ni ningún otro miembro de su familia ha pedido a alguna organización recolectar fondos en nombre de su hija o su pequeña nieta Janelle.
Aparentemente, personas inescrupulosas están solicitando dinero para ayudar a las familias de los miembros del servicio militar desplegados en la guerra.
El rotativo destaca que los Servicios de Emergencia de la Cruz Roja Americana de las Fuerzas Armadas reportaron incidentes en los que familiares de militares que rinden sus servicios en la guerra han recibido llamadas de gente que se hacía pasar por representantes de la Cruz Roja.
Se señala en el diario que personas se han contactado con ellos con la finalidad de informarse de cómo enviar ayuda económica a la familia Johnson. En tanto Claude Johnson recordó que después de los ataques del 11 de septiembre de 2001 se dieron muchas estafas.
La Cruz Roja, por su parte, indicó a El Paso Times que en estos casos es la milicia norteamericana y no ellos los que realmente notifican a las familias sobre el paradero de sus seres queridos.
La amistad de los dos soldados, que nació en medio de la guerra, se hizo más fuerte por el dolor que ambos sentían tras la pérdida de uno de sus miembros inferiores, al extremo que no quisieron separarse ni en el cuarto del hospital donde permanecían.
Gracias a Dios, decía Indira, por el momento no había llegado al hospital ningún panameño, pero siempre estaba pendiente, pues en este caso no sólo son sus compañeros sino sus hermanos.
En tanto, los familiares de Gilberto Ernesto Kennedy, de 21 años, un soldado colonense de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos del Batallón 1 de Oklahoma y que estuvo al frente del combate en Irak, no pierden las esperanzas de que éste vuelva sano y salvo.
Cecilia Richards, madre de este joven, al que solo conoció hasta que tenía 6 años, dijo que se comunica con el tío de su hijo Guillermo Ng Kennedy que llama constantemente a Estados Unidos para tener noticias.
"He rezado mucho, le pido a Dios que me permita ver a mi hijo, y no pierdo esa esperanza que lo veré nuevamente con su sonrisa", dijo con emoción Cecilia, quien guarda muchos recuerdos de "Gunquicito" como le llaman a Gilberto.
Guillermo señaló que ha conversado con su hermano Gilberto y éste le ha dicho que aparentemente todo está bien. Sin embargo, su madre, que es la abuela paterna que está en Nueva York, ha llamado a la base de los norteamericanos y no le dan información.
Según los familiares de Gilberto que están en Estados Unidos, no se le brinda hasta este momento información de los soldados para que no se hagan especulaciones.
Guillermo indicó que su sobrino Gilberto debe estar en Bagdad, ya que el batallón al que pertenece fue uno de los primeros en llegar a Irak.
Gilberto se crió en la calle 8 central y Meléndez sector conocido como el Vaticano.
Respecto a los costos evalúa que deben ser muy altos porque hay pacientes que han necesitado 5 días en cuidados intensivos y otros 3 semanas y "si cada día en intensivo cuesta alrededor de 500 dólares, en un sistema de un costo promedio, en la clínica privada puede costar hasta 1,500 dólares sólo en el cuarto, no estamos hablando de personal médico ni medicamentos. Cualquier paciente en cuidados intensivo es muy costoso".

Explica que la mayoría de las personas que les da este virus pueden tener un cuadro moderado, leve, quizás un 10 por ciento va a hacer un cuadro respiratorio. El total de los contagiados por el virus se desconoce. "Conocemos el dato del total de gente que le ha dado el cuadro severo", de esos el 3.5 por ciento se muere o se puede morir.
De 100 personas que le ha dado el cuadro severo 3 a 4 pueden morirse, es decir , la letalidad no es alta, lo que sí es alto es la agresividad del comportamiento clínico que requiere atención intensiva, asegura.

La alerta se ha dado a los médicos, al personal de los aeropuertos, puertos, hospitales, líneas aéreas, agencias de viajes para tratar de identificar a las personas que vienen de las áreas infectadas.
La OMS no ha puesto en restricción a esos países, pero recomienda que si lo hacen sea por una razón que no puede posponer, hasta que no se conozca más de la enfermedad y que quienes vienen de esas áreas reporten sus contactos.
"Toda persona que haya venido de allá debe ser responsable y saber que los 10 ó 14 primeros días es un periodo crítico que la persona ante el menor síntoma debe buscar atención y usar mascarilla".
Manifiesta que con la aparición del SRAS se está tratando de atender en un área aparte a los pacientes que van con problemas respiratorios.

 
Aunque son muy pocos los virus que se curan o se previenen con medicamentos, en el caso del SRAS se usan los antibióticos fuertes para proteger al paciente de infecciones secundarias. "El antiviral que se está usando, es para tratar de contener la multiplicación, no lo elimina pero evita que se multiplique y evita la virulencia".


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115147
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América