Nación

No hay partida para monumentos históricos


El Arco Chato era una estructura que tenía tres siglos de estar desafiando a la naturaleza y desde hace 20 años no ha recibido una consolidación o intervención, por lo que resulta tarde lamentar su caída.
Los monumentos históricos tienen un valor cultural, arquitectónico y hasta arqueológico, pero su peor enemigo es la falta de mantenimiento.
En Panamá hay otras estructuras de gran valor como el Puente del Rey y las fortificaciones de Portobelo, que también se encuentran en riesgo de colapsar. Son las que menos mantenimiento han recibido en los últimos años, además de los diversos factores humanos y ambientales que las han afectado.
El director de Patrimonio Histórico del Instituto Nacional de Cultura (INAC), Carlos Fitzgerald, reconoce que desde hace 30 años no han existido esfuerzos coordinados y coherentes en pro de la conservación y consolidación de las estructuras históricas.
Fitzgerald señaló que para conservar y mantener el Patrimonio Histórico hacen falta recursos económicos y humanos. Y lo que es peor, confesó que en el presupuesto no se incluye una partida para la restauración.
Actualmente el Puente del Rey es una de las estructuras en riesgo de colapsar; el mayor problema es el río y la basura que arrojan las personas. Los rellenos que se han realizado en la desembocadura del río, tanto en el área de Costa del Este como en la del puente, restringen y sedimentan, por lo que cuando hay marea alta el agua golpea la estructura.
Según el director de Patrimonio Histórico, la solución no es crear una represa o retirarlo pieza por pieza para colocarlo en otro lado, como han sugerido algunos. El ve más viable canalizar el cauce o reubicar un cauce alterno, pero es un trabajo que deberá hacer el Ministerio de Obras Públicas (MOP).
Por el momento, para mejorar las condiciones del puente se está realizando una limpieza general y colocando un mortero en una de las bóvedas o arcos para que ayude a que el agua no entre, explicó el arquitecto Félix Durán. Informó que durante el verano del próximo año se debe realizar la limpieza interior de la bóveda y colocar mortero en las fisuras.
En las fortificaciones de Portobelo se realizó un estudio para diagnosticar los factores de riesgos. Se determinó que la primera restauración se llevará a cabo en el Fuerte San Jerónimo. También se encuentra Santiago de la Gloria, San Fernando que tiene la Plataforma Alta y la Casa Fuerte, la Casa Fuerte de Santiago de la Gloria y otras estructuras, por lo que se necesita más de B/.100,000, indicó Fitzgerald.
Para la restauración del Fuerte San Jerónimo hay unos B/.100.000, lo que permitirá restaurar sólo una parte. Para la restauración del Fuerte San Lorenzo se recibió una donación el año pasado y se ejecutó a principios de este año, pero se atendieron sólo los problemas más urgentes de conservación: el drenaje y la impermeabilización.
El deterioro de los monumentos históricos se debe al uso que se les da, a las actividades humanas, las vibraciones y aspectos como la lluvia, la acumulación de la humedad y la vegetación.
No obstante, para evitar el deterioro o pérdida de un monumento, se debe dar un tratamiento periódico de conservación y monitorearlos constantemente.
De acuerdo con el director de Patrimonio Histórico, el Arco Chato fue restaurado en 1980 y se tenía certeza que había sido intervenido; que no estaba totalmente perdido, debido a que se le habían realizado los procesos básicos para garantizar su conservación. Pero hasta que no se revisen los escombros, no se conocerá exactamente qué falló. Sin embargo, la restauración y consolidación de cada monumento histórico tiene un costo, dependiendo de la situación y los resultados de los estudios.
El Casco Viejo tiene una diversidad de estructuras coloniales, donde los materiales correspondían a fabricación artesanal que se llamaba antiguamente canto rodado, con argamasa de cal y arena. Las estructuras más antiguas en esa área es el Convento de Santo Domingo, la Compañía de Jesús y el baluarte de Mano de Tigre, entre otros.
En Panamá se encuentran cuatro conjuntos monumentales que requieren especial cuidado y mantenimiento. El primero es el de Panamá Viejo, luego el Casco Antiguo de la Ciudad de Panamá, Portobelo y el recién declarado Conjunto Monumental del Casco Antiguo de la Ciudad de Colón.
Para Carlos Fitzgerald, uno de los principales factores por los que se preocupan es la antigüedad de las estructuras y también conocer si han recibido intervenciones o restauraciones previas.
Las estructuras que cuentan con techo y piso interno no corren tanto peligro de colapsar, como aquellas que están expuestas al ruido y a la intemperie.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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