Paredes defiende su institución, al señalar que hace un esfuerzo por mantener la comunicación en óptimas condiciones.
Reconoció que toda situación está sujeta a mejoras en cada momento, y la AAC cuenta con un programa de inversiones que mejora y mantiene el sistema de comunicaciones, para darle la mayor cobertura al territorio nacional.
En ese sentido, recalcó que estadísticamente está comprobado que los accidentes se deben en su mayoría a errores humanos.
Y en lo que efectivamente deben avanzar los expertos de la AAC es en determinar las causas probables del último accidente aéreo ocurrido en San Carlos el pasado jueves, en el que murieron cinco personas.
"El hecho no es buscar culpables, sino las causas y tomar las medidas correspondientes", reconoció el director de Aeronáutica.
La comisión investigadora para estos casos deberá hacer las recomendaciones que considere necesarias.
Paredes destaca que en materia de seguridad aérea, su institución ha ido modernizándose y está en la categoría uno, a la par de los países más avanzados.
"Nosotros tenemos que enfocarnos en la aplicación de todas las normas y reglamentos", indicó.
Por su parte, un piloto consultado por Panamá América recalcó que "no siempre se debe culpar al piloto de la nave", ya que por fallas mecánicas o inclemencias del tiempo, también pueden originarse accidentes aéreos.
El timonel aéreo expresó que en muchas ocasiones existen concentraciones de niebla en algunas partes del país, por lo que si el piloto no conoce bien la zona, por tratar de evitar este fenómeno natural puede sufrir un accidente.
Igualmente el efecto de algunas nubes ascendentes y descendentes, puede alterar la normalidad del vuelo.
El 21 de abril de 1912, el norteamericano Clarence A. de Giers efectúa el primer vuelo propulsado en la República de Panamá, cuando despegó en la sabana de Juan Franco (actual Galerías Obarrio) a las 4: 15 p.m. en el monoplano Bleriot XI que había dejado en Colón Jesse Seligman, ante una concurrencia de más de 4, 000 espectadores, según datos de la AAC.
La aviación panameña ha registrado importantes avances, reconocidos por organismos internacionales.