Autoridades judiciales de Costa Rica descartaron la existencia de una red, dedicada a la explotación de indígenas panameños en esa nación, reveló ayer el presidente de la Comisión de Asuntos Indígenas de la Asamblea Nacional, Patricio Montezuma.
"No se ha comprobado que exista esta red, hayamos tres expedientes de unas indígenas que fueron por su propia cuenta a pedir limosna, pero ya se habían ido y no estaban en estas actividades", explicó.
Estas madres indígenas de la etnia Ngöbe Buglé, dijo Montezuma, regresaron a Panamá al notar la presencia de las autoridades ticas, quienes no permiten que los niños estén en las calles.
Las poblaciones indígenas están protegidas por el convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que indica que entre pueblos indígenas no existen fronteras.
Estas migraciones de indígenas hacia Costa Rica se acentúan, dijo el Diputado, porque los dueños de fincas en Panamá no dan trato adecuado a las poblaciones trabajadoras, mientras que en ese país se les ofrece contrato de trabajo, seguros, etc.
Cuando eso pasa, los jóvenes pierden el año y al regresar, repiten el mismo grado escolar, pero su edad es otra.