La presidenta de la Unión Nacional de Centros Particulares, Nivia Rossana Castrellón, considera que no hay suficientes transportes escolares para tal fin.
Castrellón explicó a panamaamerica.com.pa, que los padres de familia de los colegios particulares tienen la opción de escoger entre traer a sus hijos a los centros educativos o contratar el transporte escolar del colegio (si brinda ese servicio) o de un busito escolar, sin embargo, el colegio se reserva el derecho de entrada de buses escolares ajenos al plantel.
Según la presidenta, quienes sean responsables de los buses escolares, deben cumplir con las normas de la Autoridad de Tranposrte Terrestre (ATTT), y de la propia institución educativa, en cuanto a modales, presentación y relación de respeto con padres de familia y estudiantes.
Horarios
Por otro lado, otras de las medidas que se evalúa, es la posibilidad en el cambio en los horarios de los colegios, a lo cual Castrellón respondió, que un cambio en horarios de trabajo puede ocasionar serios problemas al sector pues existe una organización escolar que responde a esos horarios de clase.
"A estas alturas del proceso de organización del año lectivo 2012, las escuelas, en su inmensa mayoría, ya han completado el proceso de organización y contratación de personal", dijo.
Además, destacó que el caso de las escuelas oficiales es aún "más grave", ya que en una sola infraestructura hay hasta tres escuelas que deben iniciar en horarios fijos y preestablecidos, puntualizó que disminuir los períodos escolares como una alternativa, afecta el tiempo efectivo de clase y la calidad del aprendizaje.
"Por ello, cualquier propuesta que incida en detrimento de la carga horaria y del tiempo efectivo de clases, no debe ser siquiera considerada", manifestó Castrellón.
Recalcó, que en el caso de la educación, los horarios escolares responden a planes y programas de estudio que avala el Ministerio de Educación (MEDUCA), y es obligatorio su cabal ejecución por parte de las entidades educativas.
Nivia, sugiere que se deben considerar alternativas que no incidan en los aprendizajes de los niños y jóvenes de este país.