LA contaminación, el calentamiento global y la sobrepesca están acabando con la vida en los océanos, y sin duda una de las especies más afectadas son los cetáceos.
En seis décadas, tiempo que tiene de creada la Comisión Ballenera Internacional (CBI), los océanos han cambiado mucho y uno de los motivos es la caza de ballenas.
El pasado 19 de junio, Panamá votó a favor de la protección de las ballenas al oponerse a la caza de los cetáceos. Fue el biólogo Rogelio Santamaría, de Recursos Marinos de la Autoridad Marítima de Panamá (AMP), quien representó al istmo en la 58a reunión de la CBI.
Para conocer lo sucedido Panamá América entrevistó a Santamaría, quien aseguró que no hubo presiones de ninguno de los países que aspiran a que se aumente la cantidad de ballenas para la caza.
El funcionario con siete años de laborar en la AMP explicó que desde hace cinco años es el representante de Panamá ante la Comisión Ballenera, elección que efectúa el director de Recursos Marinos de esa entidad.
Santamaría, un biólogo marino desde hace más de 23 años, explicó que a lo interno de la reunión no existen mayores presiones de ninguna de las partes, ni de quienes apoyan que se aumente el número de ballenas que se pueden cazar, ni de los que se oponen a esta práctica.
Lo más que hacen es acercarse a uno y le dicen "espero tu apoyo", pero no existe presión desde la óptica negativa.
Según Santamaría, este tipo de sugerencias no prospera, porque al llegar al lugar de reunión de la comisión lo hacen con las indicaciones del país.
No obstante, detalló que existen solicitudes de países como Japón que aspira a que las votaciones se hagan a través de un micrófono y no de manera secreta como sucede en la actualidad. Moción que nunca ha prosperado.
A su juicio, a pesar de las cuotas permitidas para la caza, la población de estos mamíferos se mantiene.
Explicó que más de 70 países conforman la Comisión Ballenera.
Antes de cada proceso de votación una subcomisión se reúne y efectúa los estudios de la población de los diferentes cetáceos a nivel mundial.
A través de este programa, se busca disminuir la mora quirúrgica en el país y beneficiar a unos 3 mil pacientes de escasos recursos por año, para un total de 12 mil en cuatro años.
Actualmente existe una gran cantidad de pacientes en lista de espera, según el MINSA, para cirugías oculares en las diferentes regiones de salud y hospitales del país mediante "Operación Milagro", un programa que nació en abril de 2004 en Venezuela y se ha extendido a Ecuador, Bolivia y luego al resto de América Latina, incluyendo a Panamá.
Los grupos que han viajado a Cuba permanecen en la isla por espacio de 10 días para luego regresar al país.
Cabe destacar, que los costos de los viajes aéreos y la atención médica en Cuba, son atendidos por el propio país caribeño.
La Misión Milagro es un programa cubano venezolano que aspira a efectuar cirugías oculares gratuitas a 6 millones de pacientes latinoamericanos en 10 años.
El programa que ya se desarrolla en 24 países de América Latina y el Caribe ha logrado operar y curar de manera gratuita, en apenas año y medio, a más de 210 mil personas afectadas de ceguera y otros tipos de deficiencia visual.
No hubo presiones para salvar ballenas
Hace unos años, Panamá fue duramente criticada por votar en contra de estos cetáceos.