Las decisiones tomadas generaron una serie de opiniones, entre ellas la del exdirector de la Policía Nacional, Rolando Mirones, quien expresó en el programa Semana, transmitido los domingos por TVN, que lo está sucediendo no es algo "anormal", y no es el primer Gobierno donde se dan este tipo de situaciones, sin embargo, considera que el problema fue el manejo que tomó en ese entonces, el director de la Policía Nacional, Gustavo Pérez, refiriéndose al anuncio que éste dio de manera pública, sobre el proyecto de ley que crea una oficina única de asuntos internos para la fuerza pública, propuesta por el ministro Mulino, en donde dijo que el proyecto "no iba".
Por su parte, Shanan Singh, de Apoyo a las Víctimas del Crimen, consideró la actuación como "un tema de forma, más que de fondo", además, explicó que como se habló de un golpe de Estado, debe existir una investigación por parte del Ministerio Público.
"No podemos tener instituciones con tantas cabezas, que al final ¿a quién responden?", expresó Singh.
El Ministro de Seguridad Pública, José Raúl Mulino, en su anuncio de seguir en el cargo, dijo que recibió amenazas por Kauri Amador, de la Dirección de Responsabilidad Profesional de la Policía Nacional, y el subdirector de esa instancia, Eduardo Serracín, de "cerrar filas", en caso de continuar con el anteproyecto de ley, debe existir una investigación por parte del Ministerio Público.
De igual forma, José Hilario Trujillo, asesor del Ministerio de Seguridad Pública, expresó en el programa Semana, que se debe investigar qué hay "detrás de todo", pero no se puede acusar a nadie sin tener las pruebas.
"Hay una situación que se da en función de un mal conocimiento de la Constitución", acotó.