Las protestas por la instalación de antenas de telefonía no cesan en el país. Esta vez los pobladores de las urbanizaciones El Educador y Barbarena, en la provincia de Veraguas, realizaron una manifestación pacífica para solicitar a las autoridades la suspensión del proyecto.
Señalaron que tienen miedo de que las ondas electromagnéticas que emiten este tipo de torres les produzcan enfermedades incurables.
Gerardo Barría, vocero de los afectados, informó que han realizado algunas investigaciones que demuestran que las antenas pueden causar efectos a las personas que residen cerca de donde se encuentran.
Acotó que no se oponen al desarrollo; pero lo que quieren es que la empresa y las autoridades no coloquen estos aparatos cerca de los lugares de concentración de personas.
Según Barría, si las autoridades no toman cartas en el asunto no les quedará más remedio que cerrar la vía Interamericana, para exigir respuestas.
"Es en un periodo de cinco a 10 años cuando se empiezan a ver los efectos secundarios por las emisiones de la ondas que se transmiten con este tipo de aparatos. Ya es hora de que las autoridades lo entiendan", precisó.