Las autoridades han contemplado sanciones que van desde los B/. 50.00 a B/. 5, 000.00 a personas naturales o jurídicas que incurran en faltas administrativas que contribuyan a ensuciar la ciudad.
El artículo sexto en su punto A, del capítulo segundo del decreto alcaldicio No. 2025 establece que queda terminantemente prohibido arrojar basura o desperdicios de cualquier clase a la calle, aceras o plaza, quebradas, canales de desagüe o playas.
Ana Castro, corregidora de Betania, recomendó a los ciudadanos no arrojar desperdicios a las calles, además de la limpieza de herbazales y la recolección de chatarras, a fin de sanear la ciudad y evitar la proliferación del mosquito Aedes aegepty.
Castro reconoció que a pesar de que existen reglamentos son muchas las personas que insisten en tirar la basura por doquier sin importar el daño que pueda causar a la salud pública.
"Esto es cuestión de educación por lo que dependerá de las autoridades hacer cumplir las leyes", manifestó la funcionaria.
Durante la época lluviosa es común que se produzcan desbordamientos de quebradas y de ríos, en parte porque personas sin escrúpulos arrojan toda clase de basura, incluyendo colchones, refrigeradoras, lavadoras y hasta partes de vehículos.
Es necesario que la comunidad tome conciencia de esto y evite situaciones que lamentar, como ha ocurrido en años anteriores, con saldo de muchas personas damnificadas.
La planta Potabilizadora de Chilibre tiene actualmente una capacidad de 125 millones de galones de agua, por lo que se necesitan unos 150 millones de galones para regular el problema.
Otro de los problemas comunes en este populoso distrito, es que el sistema hidráulico es bastante viejo, por lo que se dan roturas en las tuberías, dejando sin el suministro de agua a varias comunidades del distrito capital.
En San Miguelito, al igual que en Panamá Este se han incrementado nuevos proyectos de vivienda que saturan los sistemas de acueductos y alcantarillados.