El ministro de Desarrollo Agropecuario, Alejandro Posse Martinz, afirmó ayer que el incremento en el precio de la carne no se puede atribuir al alza de aranceles, sino a las "distorsiones" existentes en la cadena de comercialización del producto.
Manifestó que actualmente al productor se le paga la libra de "ganado en pie" a un precio que está entre 51 y 53 centésimos, pero al consumidor se le vende en un monto que oscila entre B/. 2.05 y B/. 2.24.
Definitivamente que existe una "distorsión" que no se puede atribuir al sector productor del país ni al alza de aranceles anunciada recientemente por el gobierno, sostuvo.
El ministro dijo que en 1991 se pagaba al productor la libra de "ganado en pie" a 50 centésimos y se vendía al consumidor a un precio entre B/.1.65 y B/.1.75 la libra.
Afirmó que no se justifica que por el aumento de unos "centavitos" en el precio del "ganado en pie" (peso neto antes del sacrificio), ahora se aplique tal incremento al consumidor.
Posse Martinz señaló que el MIDA tratará de hacer todo lo posible con los intermediarios para tratar de corregir ésta y cualquier otra "distorsión" en la cadena de comercialización, ya que este es el sector que menos arriesga en la actividad y quieren ser los que más ganan.
Lo que toca a los consumidores es tratar de buscar los supermercados o comercios en los cuales se cobran los precios más bajos para adquirir allí la carne.
Por otra parte, el ministro Posse Martinz manifestó ayer ante la Comisión de Presupuesto de la Asamblea Legislativa, su desacuerdo con el recorte de B/.45 millones que ordenó el Ministerio de Economía y Finanzas para el presupuesto asignado al MIDA para el año 2000.
Según las recomendaciones del Ministerio de Economía y Finanzas, se recortaron B/.10 millones al sector de funcionamiento y B/.35 millones al de inversiones.