No se justifica que las termoeléctricas analicen retirarse del país argumentando pérdidas a consecuencia de los constantes aumentos del combustible, pues ellas adquieren este producto exonerado de impuestos de introducción.
El viceministro de Comercio, Manuel José Paredes, dijo que si bien la preocupación de las empresas termoeléctricas es válida, éstas no pueden alegar arrastres en pérdidas.
Por otro lado, la empresa de generación térmica PEP que cerró recientemente su planta, desobedeció el proceso de cese de operaciones como lo estipula el Ente Regulador de los Servicios Públicos, lo que ha generado una investigación de dicho proceso.
Según la ley, una generadora de 30 MW tiene que avisar con 6 meses de anticipación su cierre total. En el caso de PEP supuestamente se trataba del cierre parcial de la planta, pero ésta cerró en un solo momento las 11 plantas que generaban más de 60MW.