Nación

No se metan con mi sopa

Hasta la sopa que se vende en el "cuara y cuara" ha dejado de ser la misma.


No sólo es agua hervida con carnes, vegetales y tubérculos. La sopa es más. Tan sólo recordar el encanto del olor a orégano y del cilantro que emanaba de la cocina, mientras se cuecen para darle gusto a esas presas de pollo en una olla, -de esas de antaño y casi negras por tanto usar -, me hace recordar a mi querida abuela.
Confieso que no es mi plato preferido, igual que Mafalda me cuesta tomarla, pero cuántas veces me la tomé sin recato y mucho gusto, porque la había preparado ella.
Hoy, no recuerdo cuándo fue la última vez que la probé. Pero esa que "Mama Eulalia" preparaba me encantaba, y aún más cuando en cada plato no faltaba ese ñame baboso -hoy casi extinto ante la variedad diamante-, que se desbarataba para darle el toque especial: espesita.
¡Rica sopa espesa con moña (ñame), Mama!, le decía cuando tenía 5 años.
Pero hoy, ante el aumento en el precio de sus ingredientes se está constituyendo en un lujo tomar sopa, y son muy pocas las familias panameñas las que la preparan para almorzar o cenar.
Hay quienes ya no se inmutan en invitar a los a amigos a degustarla para "espantar la goma" y otros, piensan mucho hacer una "bichera" con las gallinas del vecino, porque los ingredientes que la acompañan son caros.
Hasta la sopa que se vende allá en los restaurantes "cuara y cuara" en Avenida Perú ha dejado de ser la misma.
¿Y porqué? Cada día aumenta el precio de sus ingredientes. Primero fue el pollo. Y hoy el ñame se ha disparado hasta costar 0.85 centésimos la libra.
Pero no es la primera vez que pasa. Estadísticas del Sistema de Información del Instituto de Mercadeo Agropecuario (IMA) constatan cómo este tubérculo ha variado su precio en los últimos años hasta costar igual o más que el pollo.
El récord histórico del IMA indica que en el 2004 cada libra de ñame que se vendía en el Mercado Agrícola Central costaba hasta 0.93 centésimos.
Es por eso que Héctor le decía a Juan "no jueguen con mi sopa". Ellos son dos obreros de la construcción que se quejan porque en algunos restaurantes y hasta en las fondas han optado, para no incrementar su precio, en reducir la cantidad servida.
Y ni hablemos del arroz, el acompañante esencial que también aumentó su precio hasta llegar 0.50 por libra, para hacer del plato un delicatessen.
La sopa es parte de la cultura panameña. Con una sopa se celebra un domingo en familia, se narran travesuras después de un baile típico y hasta es un remedio.
Pero, el plato del pueblo está en peligro? ¿Tomar sopa ya es un lujo?
Pedro Acosta, de la Asociación Nacional de Consumidores, opina que las autoridades tienen la olla en sus manos.
"Ellos (el gobierno) quieren que tomemos caldo", recalcó. Y para darle más sazón al asunto, expresó que se hace urgente que se revise la Ley 29 para que el consumidor no sufra más ante las normas de libre oferta y demanda que no existen, ni se aplican.
Actualmente, si usted decide darse este lujo, esperamos que esté consciente que para degustar una buena sopa puede gastar entre 6 y 9 dólares, ello dependerá si compra los ingredientes en la tienda del chinito o si acude a un supermercado.
Fanny Cardoze, nutricionista, es de la opinión que no todo está perdido con el aumento de precios.
Aunque la sopa es esencial para muchos panameños, cree que ésta es la oportunidad para que se aventuren a probar otras alternativas.
Destacó que es recomendable remplazar el ñame por yuca, que tiene un alto valor nutricional y además es más barata.
Agregó que es importante dejar de comer en la calle y comenzar a ensayar en casa preparando sopas de lentejas o poroto.
(ver gráfico en la página A2 del diario impreso)


fecha edicion
old id
295049
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América