Alegría y emoción irradiaba de los rostros de 12 mujeres que esperaban en la sala de quirófanos del Instituto Oncológico Nacional (ION) para recibir un transplante mamario.
Entre ellas se encontraba Sandra Lewis, quien contó que por su mente nunca pasó la posibilidad de que a los 31 años podrían detectarle cáncer en uno de sus senos.
Lewis explicó que desde el diagnóstico, hace más de 10 años, y en ese entonces, la noticia de saber que perdería uno de sus senos se conviritió en un trauma que la llevó a la depresión.
"Los efectos emocionales que sufrí cuando me detectaron la enfermedad fueron devastadores, porque a pesar de que uno tiene el apoyo de los seres queridos, uno no se ve ni se siente igual", dijo.
Para ella, colocarse una prótesis ha sido casi una bendición, a tal punto que está recobrando la confianza perdida.
Adalberto Mallorga, uno de los cuatro cirujanos que participó activamente de la jornada, contó que cada una de las pacientes que fueron operadas comienzan un proceso complejo y que requiere de al menos cuatro pasos antes de la recuperación total.
"Se le coloca la prótesis expansora, al mes y medio se le rellena con la solución salina. Posteriormente hay que esperar tres meses para que la prótesis haya conseguido el espacio planificado, para entonces reemplazarla por la prótesis de silicón que es la definitiva", agregó.
La Tercera Jornada de Reconstrucción Mamaria del Instituto Oncológico Nacional (ION) es la primera que se realiza este año. La cuarta será en el mes de octubre.
Se informó que para años próximos se quiere efectuar, por lo menos, cuatro jornadas.
El precio de una cirugía de este tipo es aproximadamente B/. 2 mil 500 , en una clínica privada de la localidad.
Nilsa de Caballero, subgerente de Empresas Municipales, señaló que la violencia está afectando, pues muchas veces en los entierros esos problemas se trasladan a los cementerios.
Lo más preocupante es que en los últimos años la mayor cantidad de entierros corresponde a jóvenes que han muerto en actos violentos como balaceras, bandas y rencillas, aseguró.
En los 11 cementerios municipales se ha logrado detectar que los entierros, producto de bandas, los familiares se olvidan y a los tres años se exhuma el cuerpo y se entierra en fosa común.
Señaló que a pesar de que se tiene un Centro de Llamadas, y se avisa con anticipación, las familias no responden por los muertos.
Noble propósito que cambia la vida
Un total de 24 mujeres recibieron una reconstrucción mamaria este fin de semana.