Gustavo Noboa, expresidente de Ecuador, “no es un perseguido” del actual gobierno de este país, afirmó ayer de manera categórica el vicepresidente de esa nación suramericana, Alfredo Palacio.
Indicó que existen “algunos problemas” que Noboa debe enfrentar en su país y, siendo un ciudadano del mundo, tiene el derecho a acogerse a las posibilidades que le brinda el sistema.
Palacio, quien se encuentra de visita en Panamá, insistió en que no hay intención del gobierno ecuatoriano de perseguir políticamente a Noboa, quien fuera presidente de este país hasta hace unos meses.
En estos momentos, a Noboa se le acusa en su país de haber causado perjuicio al Estado por varios millones de dólares, durante transacciones realizadas durante su administración en el proceso de renegociación de la deuda externa con instituciones financieras internacionales.
Noboa rechaza estas acusaciones y asegura que se trata de una acción para afectarlo políticamente, razón por la cual ha solicitado asilo político en República Dominicana.
Palacio llegó a Panamá invitado por el Gobierno Nacional con la intención de firmar algunos convenios bilaterales con el Gobierno panameño, sobre temas relacionados con la salud, la medicina y la tecnología.
El vicepresidente de Ecuador llegó ayer al país antes de la hora anunciada, lo que motivó que se adelantara la conferencia de prensa, convocada por la embajada ecuatoriana, y que muy pocos periodistas pudieran dar cobertura a la actividad.
Palacio, de 63 años de edad, médico en ejercicio, fue ministro de Salud entre 1994 y 1996 en el gobierno de Sixto Durán Ballén y ha ocupado otros cargos relacionados con la salud pública en su país.