Nación

Nombramientos en directiva de la CSS


El Organo Ejecutivo nombró a los representantes principales y suplentes del sector obrero, ante la Junta Directiva de la Caja de Seguro Social (CSS) y mantuvo a Erasmo Muñoz como presidente de este organismo.
En este sentido, a través del Decreto 307 de 29 de diciembre de 2003, el Ejecutivo nombró a Griselda Valencia como miembro principal e Isidro González como su suplente.
De igual forma designó a Erasmo Muñoz como miembro principal y a Víctor M. Torres como su suplente. En representación de los sindicatos de empleados del comercio se nombró como miembro principal a Ernesto Vásquez y Eric Bonilla como su suplente.
Estos nombramientos quedarán sujetos a la ratificación del Organo Legislativo y serán efectivos a partir del 2 de febrero de 2004 y se producen debido a que el próximo 1 de febrero se vence el periodo de los integrantes de la Junta Directiva designados mediante el Decreto Ejecutivo 259 del 28 de diciembre de 1998.
El artículo 12-A del Decreto Ley 14 de 27 de agosto de 1954 establece que el Organo Ejecutivo nombrará a dos representantes de los obreros de una nómina única de seis candidatos que serán escogidos por las centrales obreras con personería jurídica e inscritas en el Departamento de Organizaciones Sociales del Ministerio de Trabajo.
Poco a poco esta administración fue dejando de lado y en discusiones el tema del déficit actuarial de la CSS, sin tomar en cuenta el daño que se le hacen a las finanzas públicas.
Según los cálculos el déficit actuarial por año de la CSS es de aproximadamente 350 millones por año, es decir un poco menos de un millón al mes.
La carrera contra el tiempo para la CSS inició desde hace más de un año y cualquiera que sea el nuevo Presidente de la República tiene que tomar prontamente la decisión, a pesar del peso del político que tiene que acarree.
Lo cierto es que si en el 2009 no se han realizado los cambios necesarios, la institución llegará a un colapso financiero, según los cálculos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
De ser así pueden ocurrir dos cosas: una que no se puedan pagar las jubilaciones y otra que no se cumplan con el pago a la deuda que se tiene con las Instituciones Financieras Internacionales (IFI).
En otras palabras, si no se toman los correctivos necesarios para evitar el descalabro en las finanzas de los programas de la CSS, el país puede encaminarse a una bancarrota.
Pero las decisiones difíciles no terminan allí, ya que se mantiene latente la reducción del desempleo en el país, que esta por encima del 13%.
La lógica indica que mientras un país registre crecimiento debe disminuir el desempleo, sin embargo la realidad puede ser otra si los sectores de la economía que incrementan sus números no son los generadores de empleos, como los puertos, telecomunicaciones entre otros.
No obstante, un ingrediente para atraer mayores inversiones y crear más ofertas de empleo, es flexibilizando el Código Laboral, según coinciden los economistas Ho y Estribí.
Y es que a un paso de iniciar negociaciones comerciales con EU, se debe buscar los mecanismos que hagan atractivo el país para invertir y esto no significa más incentivos a la producción, importación o exportación, como explicó Enrique Ho.


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141283
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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