Frank Rubino y Jon May, defensores de Noriega, dijeron que "es absolutamente necesario" impedir la extradición para proteger sus derechos amparados por la Convención de Ginebra, de acuerdo con el documento presentado ante un tribunal de Miami (Florida).
En una audiencia realizada en agosto pasado, los fiscales estadounidenses aseguraron que el gobierno de Francia había presentado un documento en el que se comprometía formalmente a tratarlo según las disposiciones de la Convención.
Hoeveler, quien denegó una petición de "hábeas corpus" a Noriega el pasado 24 de agosto, pidió a los abogados que presenten pruebas que demuestren que Francia no tiene intenciones de cumplir con sus obligaciones bajo la Convención de Ginebra.
"Deben ser presentadas, a más tardar, mañana (hoy)", dictaminó el magistrado.
El gobierno estadounidense, a su vez, deberá presentar sus pruebas antes del mediodía, aunque esa información no será pública, dado que contendrá comunicaciones secretas que se han intercambiado los dos países.
"En la misma medida que EE.UU. no pueda confirmar el cumplimiento del artículo doce de la Convención, esta corte requerirá la presentación de las comunicaciones confidenciales entre Francia y EE.UU. en las que se basa para afirmar que está satisfecho de la voluntad y capacidad de Francia para aplicar la Convención", dijo el juez.
May informó hoy a Efe, previo a esta decisión de Hoeveler, que fueron presentados "los documentos esta mañana en el tribunal para apelar la decisión del juez (William Turnoff)" a favor de la extradición de Noriega.
Turnoff recomendó en agosto pasado la extradición del ex fuerte de Panamá, entre 1983 y 1989, al Departamento de Estado de Estados Unidos, que tiene la decisión final.
El ex militar se encuentra en una cárcel de Miami (Florida) cumpliendo una condena por permitir el envío a EE.UU. de los embarques de cocaína del desaparecido cartel de Medellín (Colombia) en la década de los ochenta.
Turnoff dictaminó que la documentación presentada por los fiscales estadounidenses, quienes representan al gobierno francés en el caso, cumplía con los requisitos legales exigidos y, en consecuencia, aprobaba el proceso.
Uno de los argumentos del juez se centró en que la Convención de Ginebra no impide que un prisionero de guerra sea extraditado para ser juzgado por delitos graves cometidos en otro país.
También que Noriega no disputó que había pruebas suficientes de haber cometido un delito por el cual se podía extraditar.
Pero sus abogados manifestaron preocupación porque consideraban que no existían las garantías adecuadas para que su cliente fuera tratado como un prisionero de guerra.
En la documentación de extradición francesa se establece que el ex militar tendrá un nuevo juicio.
El equipo defensor del ex militar panameño ha dicho que Noriega sería enviado a París porque el gobierno de Panamá está permitiéndolo, aun cuando en su propio país lo acusan de delitos graves.