LA posible instalación de una planta de molienda de clinker, almacenamiento y expendio de cemento en Rodman disparó la alerta entre los ambientalistas. Esto, pese a que un Estudio de Impacto Ambiental de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM) trata de disipar los temores de contaminación en las riberas del Canal.
El clinker es el componente principal del cemento y el hormigón, y se logra al calcinar caliza y arcilla a una temperatura que oscila entre 1350 y 1450 °C.
Panamá América tuvo acceso al estudio de impacto ambiental, preparado por la empresa URS Holdings, Inc. para PIMPSA PANCEM S.A.
Allí se afirma que "existe un potencial de generación de emisiones de polvo sobre la calidad del aire", pero se han tomado las medidas necesarias para evitarlo.
El estudio asegura que "la planta está diseñada con la mejor tecnología de punta e incluye, desde su fase de diseño, las medidas necesarias para prevenir daños".
Para evitar la salida de polvo al exterior, según dice, se instalarían tres tolvas ecológicas de recepción de clinker de 40 metros cúbicos de capacidad cada una; así como otra de recepción de materias primas, instalada en recinto cerrado y equipada con filtro de mangas; y un silo tipo domo para almacenar clinker, que garantiza no se saldrá el material.
Una tolva es una caja abierta por debajo, en la cual se echa el material para que caiga poco a poco entre las ruedas de un molino.
La empresa propone instalar tolvas de carga de alimentación a las del molino, colocadas en recinto interior de la nave de almacenamiento; tolvas de alimentación al molino y silos de cemento, completamente hermetizados.
Las medidas que propone esta empresa no son del agrado de los ecologistas.
Líder Sucre, director de la Asociación Nacional de Conservación de la Naturaleza (ANCON), asegura que la iniciativa preocupa porque antes ha habido contaminación con polvo, procedente de cementeras.
Dijo que aún no se ha presentado para consulta pública el Estudio de Impacto Ambiental sobre el proyecto.
Mientras, para el arquitecto Humberto Echeverría la experiencia en Panamá con estas fábricas es "nefasta", ya que la afectación alrededor de las plantas es en radios grandes.
"El viento distribuye cualquier tipo de partículas de este polvo, que es muy volátil y genera daños importantes, afectando negativamente lo que está en sus predios", advirtió.
No descartó que, de construirse la planta, se vea el techo del Museo Gehry lleno de "polvo blanco", así como el complejo turístico que hay en playa Kobbe.
Advirtió sobre los riesgos a la aviación civil en Albrook y a la navegación de barcos en la entrada pacífica del Canal, por la obstrucción de la visibilidad.
El diputado Leopoldo Benedetti aseguró que el estudio de impacto presentado "es bastante malo y le falta mucho".
"Veo difícil que la ANAM apruebe este estudio", dijo, recordando que el Comité para los Permisos de Compatibilidad de la Junta Directiva de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), negó a PIMPSA el permiso de compatibilidad.
Explicó, además, que las resoluciones del Ministerio de Vivienda, que convirtieron un sector de Rodman en área industrial, "están fuera de lugar". Por ello, presentará al menos cuatro demandas, alegando que el MIVI no puede, mediante resoluciones, convertir polígonos en áreas industriales.
El director de Desarrollo Urbano del MIVI, José Batista, explicó que el Ministerio de Economía pidió darle uso industrial a Rodman, así que se aprobó el sector que está entre el Cerro San Juan y las riberas del Canal, donde están los puertos.
"Declaramos sin efecto la primera resolución, que declaraba todo el polígono para uso industrial", aclaró.
En tanto, el administrador de la ACP, Alberto Alemán Zubieta, informó que PIMSA pidió una reconsideración para presentar nueva documentación que sustente que cumplen con los requisitos exigidos.
El proyecto a cargo de la Empresa PIMPSA se estima en unos B/. 20 millones.
El área de construcción es de cuatro hectáreas, dentro de las 215 que tiene Rodman, y que conforman parte de la concesión de PIMPSA.
Nube de dudas cubre proyecto cementero
Los próximos días serán vitales para definir el futuro de la polémica empresa.