Con una nueva ley de registro de nacimientos y una campaña de educación y compromiso se pretende recuperar a la población "fantasma", que no engrosa los censos oficiales.
El director del Registro Civil, Dámaso Solís, explicó que la norma, aprobada esta semana y pendiente de sanción, se adapta a la legislación internacional y reivindica el derecho del Estado a actuar si los particulares no lo hacen.
El cambio en la Ley 31, sobre Registro Civil, acorta hasta seis meses, en vez del año establecido, la "inscripción de oficio" de los nacimientos que se tenga conocimiento en hospitales, aunque los padres no lo hayan hecho.