Con desesperación, la pequeña Lauris Medina, de kinder, se rascaba el cuerpo.
Lentamente le fue brotando una alergia y, muy cerca de sus ojos, enrojeció el color de su piel.
Su madre, Yariela Herrera, contó que eso ocurrió en sólo 30 minutos sentada cerca del auditorio de la Escuela Pedro J. Ameglio, en San Antonio, en el distrito de San Miguelito.
Ese plantel educativo, como muchos otros, está afectado por la fibra de vidrio. Allí el año escolar inició el día 7 de abril, aún así dos semanas después, terminó la alegría.
Pero, las palabras del ex ministro de Educación, Belgis Castro, quien hace poco renunció para dedicarse a la política, sobre que la fibra de vidrio no mata, no convenció a los acudientes del colegio.
La Asociación de Padres de Familia se mantiene en que se haga una limpieza por la salud del personal estudiantil, administrativo y docente, porque la empresa Security System de Panamá, la que cobró cerca de B/ 7 mil por quitar el aislante, está en duda para muchos.
"Señor... ese trabajo estuvo mal hecho", dijo ayer, con tono molesto, una madre al representante legal de la compañía, Gustavo Martínez, en una protesta para exigir acción de las autoridades.
Martínez, quien no perdió el control ante los molestos padres, se defendió alegando que hizo cuatro limpiezas y dos completas en el plantel.
No obstante, según el informe No. 05-0718-2008 del pasado 7 de abril, de la Universidad Tecnológica de Panamá (UTP), referente a la identificación del aislante en el colegio, de 20 muestras ambientales recogidas, 15 resultaron contaminadas.
El resultado es que se detectó fibra de vidrio sobre sillas, aulas, murales y tableros. También en postes, escaleras, maceteros y hojas de plantas de los maceteros del auditorio, el mismo sitio donde a la pequeña Lauris, en pocos minutos, le brotó una alergia en su rostro.
La maestra especial, Cecibel Castellano, indicó que las partículas de fibra de vidrio, al mojarse, le hincharon los ojos, parte del cuerpo y quedó disfónica.
Mientras que la directora Adelaida de Fonseca ha guardado distancia en el tema.
"Señora directora haga su trabajo, pelee por su escuela", decía en una pancarta de padres molestos, hace unos días.
Por su parte, Sergio Pérez, director regional de Salud de San Miguelito, Chilibre y Las Cumbres, confirmó que han tenido casos de reacciones alérgicas de la piel y vías respiratorias por el aislante.
Ese despacho envió a la Dirección Regional de Educación de San Miguelito recomendaciones en el tema.
Marcela Zúñiga, vicepresidenta de la Asociación de Padres de Familia, informó que el MEDUCA ordenó a la empresa limpiar hoy, mañana y el jueves la escuela para posiblemente iniciar clases el próximo lunes 12.
La pregunta es: ¿quién certificará que la escuela está libre de contaminación por fibra de vidrio?
Este medio llamó a la Dirección Regional de Educación de San Miguelito, pero no se obtuvo respuesta. El MEDUCA maneja B/ 631 millones de presupuesto.