Una nueva modalidad en la ejecución de la trata de personas han descubierto las autoridades panameñas.
Según informó Roberto Moreno, el nuevo fiscal contra el crimen organizado, los tratantes están ocultando a sus víctimas en lugares distintos a los burdeles. “Desde hace unos meses, hemos notado que estas mujeres, que son víctimas de explotación sexual, son llevadas por unas horas a los locales para que laboren como alternadoras y luego las esconden en otros sitios para despistar a las autoridades”, señaló el fiscal. En sus declaraciones, Moreno también dejó en evidencia la relación de los tratantes con el narcotráfico, ya que la explotación sexual de mujeres, dijo, “es el delito que mayor lucro da a quienes lo realizan”.
Según las estadísticas, el año pasado fueron investigados 14 casos de trata en Panamá, todas por denuncias.