La medida busca evitar que personas irresponsables, arrojen basura, en lugares inapropiados que luego llegan, a los ríos y quebradas, todo ello con el fin de impedir futuras inundaciones y las consecuentes pérdidas de vida.
El alcalde capitalino Bosco Ricardo Vallarino dijo que, “la única alternativa que se le permitirá a los que atrapen violando este decreto es que si no quieren pagar la multa, tendrán que cumplir la pena recogiendo basura en los ríos, quebradas y barriendo las calles”.
Las personas naturales o jurídicas que violen esta disposición, serán sancionadas por los corregidores con multas de diez a cinco mil balboas y en caso de reincidencia serán multados con hasta diez mil balboas.
La medida surgió luego de las últimas inundaciones ocurridas en la capital y que fueron ocasionadas por la gran cantidad de deshechos y basura que los ciudadanos irresponsables arrojan diariamente en ríos y quebradas.
El decreto 1193 de 20 de mayo de 2011, establece que los establecimientos o edificios que generen gran cantidad de basura, deben proveerse de compactadoras y otras formas de recolección de sus desechos y que será la Autoridad de Aseso Urbano y Domiciliario (AAUD) la que determinará en qué momento se producen desechos en exceso.
Los agentes de la Policía Nacional, Policía Municipal, Corregidores, funcionarios del Sistema Nacional de Protección Civil, quedan facultados para realizar la labor de supervisión y vigilancia, así como la conducción ante las autoridades de policía de las personas que infrinjan esta disposición.