LOS AVANCES tecnológicos representan un gran impacto en la Asamblea Nacional de Diputados, al menos con el sistema electrónico de votación, que aunque se adquirió hace más de dos periodos legislativos, se empezó a utilizar ahora.
Sin duda, con este procedimiento ahorran tiempo. Ahora los diputados no tienen que levantar las manos para votar, ni los secretarios tienen que hacer el tedioso conteo que hacían antes.
Pero, pese al impacto positivo en cuanto a ahorro de tiempo, el sistema empieza a generar confusiones.
Durante el proceso de votación para ratificar el nombramiento de la procuradora de la Nación, Ana Matilde Gómez, algunos diputados denunciaron fallas ante el pleno.
Uno de los primeros que hizo una aclaración sobre su voto fue el diputado Carlos Afú, quien aseguró que había votado por Gómez, pero su voto no aparecía.
Otro de los que indicó algunas fallas en la votación fue el diputado Vladimir Herrera, quien comentó que al momento de emitir el voto el diputado Luis Núñez, suplente del diputado Wigberto Quintero, lo que aparecía era el nombre del otro suplente, Sergio Peralta, quien no estaba allí.
También se quejó el diputado Alberto Barranco, quien dijo que en el registro de votación su nombre no aparecía por ningún lado. "Quiero ratificar mi voto afirmativo. En el listado no aparezco ni sí, ni no, ni abstención. Que se verifique eso señor presidente", precisó.
Ante las quejas, Jerry Wilson, presidente de la Asamblea, aclaró que cuando la tarjeta empleada para hacer funcionar el sistema no se coloca debidamente, el voto no se registra.
Quizás, en estos momentos no existan dudas en los procesos de votación, debido a que en la Asamblea existe una evidente mayoría oficialista. ¿Pero qué hubiese pasado si las cargas entre oposición y gobierno fueran equilibradas? ¿Es confiable o no este nuevo sistema de votación?.
Para el vicepresidente de la Asamblea, Raúl Rodríguez, este mecanismo sí es confiable, pese a que por razones técnicas, al ser un sistema que empieza a utilizar, en ocasiones se ha tenido que recurrir al tradicional voto nominal.
Asegura que el sistema de votación electrónico ha tenido buenos resultados y explicó que las fallas se dan en la información de las tarjetas y en la misma manipulación del equipo.
"Más que nada hay que acostumbrarse al uso. No hay problemas mayores porque cuando se ha utilizado ha dado resultados positivos".
En ninguna votación ha habido dudas, asegura, pero sí confusión, sobre todo en caso de los diputados suplentes, que por no estar constantemente en el pleno, cuando llegan, no saben cómo habilitar el equipo.
El sistema electrónico de votación, que abarca a los 78 diputados, incluye dos pantallas gigantes, un equipo de sonido para el pleno y un computador ubicado en el puesto del secretario. Este costó más de 110 mil balboas, según explicó el ex secretario general de la Asamblea, José Gómez.
Aunque este equipo fue adquirido en el año 2002, Gómez explica que no pudo ser utilizado porque los diputados se resistían a su implementación.
"Por suspicacia, no querían modernizarse, preferían golpear la curul o dar el voto nominal", indicó.
El cambio en el mecanismo de votación es parte del proyecto de modernización de la Asamblea, obtenido a través de un préstamo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Este equipo tuvo que ser ajustado a las características de nuestro sistema de votación, muy distinto al utilizado en Estados Unidos y Europa.
¿Nueva votación es confiable?
El sistema se adquirió en el año 2002, pero no se utilizó porque los diputados se resistían a ello.