A partir del año 2008 la legislación panameña no estipula el proxenetismo como delito sexual.
Sucede que luego de que la Asamblea Nacional de Diputados reformara el Código Penal decidieron no penalizar el hecho de obtener beneficios de la prostitución de otra persona.
Para Marcelino Aguilar Aizpurúa, fiscal sexto del circuito de Panamá, con la eliminación del proxenetismo como delito surgen peligros.
Menciona que el principal sería el debate de lo que sucedería con algunas personas que ya han sido penalizadas.
"No se sabe si la eliminación puede crear impunidad para los infractores" sostuvo.
A criterio de Aguilar, esto podría entorpecer algunas de las investigaciones que se están adelantando sobre este delito sexual, por lo que considera que esto sería ir en retroceso.
El fiscal aclaró que la propuesta original del Ministerio Público era la integración de todos los delitos de explotación sexual comercial.
Concluyó diciendo que quienes participaron en la reforma del Código Penal deben argumentar el por qué de la eliminación.